martes, diciembre 23, 2014

La sociedad del click.


Estos días en Berlín y supongo que en más ciudades la gente se daba de codazos en las tiendas. Filas enormes. Cualquier producto se había convertido en regalo navideño. Por poco abren cajas para cobrar hasta en los cuartos de limpieza.

Pero esto es una ilusión óptica. Las tiendas llenas es algo que pasa en momentos como la Navidad. Y quizás una o dos fechas más en el año. En realidad Alemania se ha convertido en la sociedad del click.

Mucho se pide por internet. Es cuestión de algunos clicks con el mouse. Salir a una tienda y dejarnos sorprender por los productos es parte del pasado. Internet se materializa como una ventana a otra dimensión que nos da lo que queremos. Por falta de tiempo. Porque encontramos exactamente lo que queremos. Porque queremos evitar los codazos con la gente. O porque queremos evitar cualquier tipo de contacto humano.

Click. Click. Scroll down. Click. Pagar. Click. Listo.

En Alemania el consumo de productos por internet ha aumentado enormemente en los últimos años. Un artículo reciente del diario Süddeutsche Zeitung titulado "Geliefert", "Entregado", habló de este tema como una problemática. Frau Ihrig tendrá que cerrar su pequeña librería, y los negocios en internet florecen. Tanto ella como otros solo existen para recibir paquetes de Amazon. "Para el cambio de milenio, los alemanes habían comprado artículos en internet por mil millones de euros. En estos días la cifra es 40 veces más grande", se lee. Los negocios en internet van desde libros y CDs, pasando por comida, hasta ropa, zapatos y muebles. Aunque incluso se puede conseguir sexo por click. 

La actividad por internet parece tan explosiva que incluso el lenguaje ha tenido que reinventarse. En alemán no existe el gerundio como lo conocemos en español o en inglés, es decir de una sola palabra añadida con los ~ando o ~iendo. Y ahora la gran empresa internáutica que ha tenido mucho éxito se llama "Lieferando", "entregando" que es gerundio. Ya. Ahora. En este momento. "Wir sind beim Liefern" no hubiera funcionado. En estos días no hay un lugar en Berlín en donde Lieferando no tenga un anuncio.

Click. Listo.

Un dato interesante que se desprende del mismo texto del Süddeutsche Zeitung: entre más clicks, más queda afectada nuestra capacidad social. De acuerdo con un estudio del Monitor del Tiempo Libre, en 20 años ha cambiado la forma en que los alemanes aprovechan su tiempo libre. En 1994 la gente hacía más con los amigos que hoy en día. Antes se salía más con los amigos de compras o a merodear las tiendas (31% vs. 10% de hoy, al menos una vez a la semana), o se hacía cualquier cosa con los amigos (34 vs. 17%), o se invitaba a los amigos a la casa (34% de 1994 vs. 7% de estos días).

¿Los clicks están directamente relacionados con nuestra interacción con otras personas? Es la pregunta que queda para estos días de Navidad.

Finalizando. Click.
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