domingo, enero 25, 2015

¿Sentarse o no sentarse? Esa es la meada

Por favor, no parado; gracias por sentarse

“Sentarse pa mear” es una frase que uno puede escuchar en México frecuentemente. Entre hombres. Machos. Es una forma denigratoria de decir “marica”: “míralo, este se sienta pa mear”.

¿Cuándo y por qué se comenzó a relacionar el grado de masculinidad con la forma de orinar?

Es cierto que orinar o “hacer del uno” parado es un hecho que data de tiempos inmemorables. Un tribunal en Alemania apeló a esta esta costumbre como argumento para defender a un inquilino al que se le quería cobrar el daño ocasionado al piso de mármol. Con las salpicaduras de su orina.

“A pesar de que el hombre se ha domesticado al respecto cada vez más, orinar parado es un acto ampliamente extendido. Sin embargo, cualquiera que practica esta costumbre de hace ya mucho tiempo deberá en muchas ocasiones confrontarse con sus compañeros de vivienda –sobre todo con mujeres-, no así con los posibles daños causados a un piso de mármol en algún baño o WC”, señaló el fallo del tribunal de Düsseldorf la semana pasada.

El arrendador del departamento en cuestión le quería cobrar a este inquilino 1,900 euros por los daños al piso.

Con esto se defiende una costumbre de siglos, cierto, pero muchos salen a celebrar también el "derecho" masculino de poder mear parado.

"¡Párate por tus derechos!", dicen algunos carteles.


Y si de verdad está más relacionado con eso, ¿por qué es más masculino mear parado?

Desde que llegué a Alemania me confronté con esto. Admito que implicó un cambio cultural fuerte. Pero tenía un sentido higiénico y además uno de igualdad humana que lleva a hacer ciertos cambios neuronales que se notarían en la vida diaria. No se trata de atinar solo a ese gigantesco hoyo, pues el chisguete siempre se va desbaratando en su recorrido aéreo. Sino que se trata de deshacerse de un pensamiento machista: ¿uno no cree que después de orinar se queda algo sucio? Yo meo y no me importa quién limpie. No me importa quién se siente después. ¿Alguien se imagina a alguien como Putin sentado para orinar?

¿Por qué no “domesticarnos” un poco más y evitar el urinario pesar de las consecuencias?

La primera vez que vi las señales de “por favor orine sentado” fue en departamentos de amigos homosexuales, pero eso no implica que uno tenga que ser homosexual o mujer para tener que sentarse. Con todo el perdón de la idiosincrasia: ¿son solo ellos higiénicos? Cuando uno vive solo o se reparte bien las tareas de la limpieza, se da cuenta que, al estar hincado frente a la dichosa taza, la pared y el suelo lo confrontan a uno con ciertos colores y olores.

¿Quién habrá dejado de portarse como todo un vikingo para sentarse a orinar y cambiar la tradición de hombre-niño, hombre-macho? No tengo idea, pero me parece buena.

"¡Por favor siéntese al orinar!"


Cada quien decide cómo y por qué hacerlo. Eso sí, no creo que nunca los hombres en su gran mayoría lo harán, pues incidiría también en otras costumbres como la cantidad de cerveza bebida.

¿La sección de hooligans del FC Union Berlin haciendo fila para orinar en el medio tiempo del partido? Por ejemplo. Otro sería que la ciudad de Bruselas, Bélgica, también perdería toda su “personalidad”: la estatua del Manneken Pis tendría que pasar a estar sentada.

Manneken Pis de Bruselas


Eso sí: hay debates médicos acerca del sentarse a orinar. No hay nada comprobado, sólo que si uno tiene problemas de próstata puede ser más cómodo sentarse a terminar el “pequeño negocio” (como se dice en alemán, "kleines Geschäft") ya que vaciar la vejiga siempre tarda más.

El miedo de los hombres (al sentarse a orinar): que aparezca un pez y le muerda los testículos. Imagen tomada de http://im-sitzen-pinkeln.de/

martes, enero 13, 2015

Pegida, Legida y Cogida: de absurdos alemanes


Esta mañana al escuchar las noticias en la radio alemana Info Radio hubo una entrevista que me dejó estupefacto: un ciudadano alemán explicando las razones por las que participa en las manifestaciones de Pegida.

“Se construyen mezquitas una tras otra”. “Tengo un amigo que es chef y como los musulmanes no comen carne de cerdo, ya dejó de cocinarla y venderla”. “Te ven mal si llevas embutidos (de cerdo) a la escuela”.

Este es uno de los que se han sumado a las manifestaciones islamofóbicas en Alemania, que cada lunes, ya por dos meses consecutivos, han reunido a decenas de miles de quejumbrosos por la “islamización” de Alemania. Las manifestaciones tienen los nombres de #Pegida (Europeos patrióticos contra la Islamización de Occidente), #Bogida son los de Bonn, #Legida los de Leipzig, #Dügida los de Düsseldorf y #Kögida los de Colonia (Köln).

El movimiento más grande es el llamado Pegida, organizado en Dresde, una ciudad duramente golpeada por las consecuencias de la caída del Muro de Berlín y la Reunificación. Pero, con todo, el movimiento es digno de la mejor novela surrealista jamás escrita en Alemania. Uno puede manifestarse contra el alza de las rentas en Berlín, la privatización del agua, las crecientes minas a cielo abierto en el Este alemán, o la exportación de armas alemanas a Oriente Medio o incluso a México y Colombia. Pero… ¿contra la islamización?

En el estado de Sajonia, donde se encuentra Dresde, se da la cifra oficial de 4 mil musulmanes, lo que representaría apenas un 0.1 por ciento de la población. Un colega periodista de Berlín hace la comparación de esto diciendo que es como si se temiera que el decadente partido político liberal FDP tomara el poder federal de Alemania.

Como temer que el Partido Verde llegará al poder en México.

Como temer que los restaurantes mexicanos en Berlín, que aumentan y aumentan, cambiarán los hábitos alimentarios de los alemanes y los harán gordos y feos, y el sabor del chile en la boca les impedirá nunca volver a saborear un ganso grasoso con col agria: la mexicanización de Berlín, o lo que sería lo mismo #Cogida.

Afortunadamente cada vez, y no solo cada lunes, hay más contramanifestantes que le hacen frente a los Pegida. Aquí llegamos ya a los cientos de miles. El absurdo y la razón se encuentran en las calles alemanes.

#ProblemasDelPrimerMundo
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...