lunes, marzo 10, 2008

Berlín a pie

Llevamos ya casi una semana sin transporte urbano. No metro, no autobuses, no tranvías. En Berlín, la capital europea de la cultura, la ciudad que rige el alcalde gay más popular del mundo, la sede de una de las jefas de gobierno más poderosas del planeta, el lugar donde fue la final del Mundial de Futbol del 2006, aquí, hoy, todos andamos a pie.

Bueno, menos los que tienen auto, claro.

Los trenes suburbanos funcionan y van tan llenos como las estaciones de metro de Hidalgo y Pino Suárez de México en hora pico. Hay que empujar a la gente para que las puertas cierren. Ándele señora, ándele, que las nalgas se le quedan fuera. Adentro, las narices se pierden en las axilas. Hoy esta ciudad civilizada de primer mundo está sucumbiendo a las presiones del sindicato de transporte público. Pronto nos pareceremos a Francia.

Las calles están llenas de gente. Además estos días hace un clima increíble y con más razón la gente sale. Felices, sonrientes, parece que a nadie le importa mucho caminar. Sólo que no le digan que el tren suburbano se retrasa porque entonces comienzan los gritos. Las bicicletas se rebasan unas a las otras porque los carriles hechos para ellas están tan llenos que no queda espacio para estarlo compartiendo. Una mamá que seguro no tiene auto y no puede caminar con sus hijos en carriola doble hasta la estación más cercana de tren suburbano prefiere amarrarse a uno en el pecho y a poner al otro en la canastilla de detrás, se trepa a la bicicleta y comienza a pedalear. No me quiero imaginar si se le cruza alguien por ahí que la haga perder el equilibrio, ¡pobre de los chamacos!

Yo camino, camino y camino. Las pezuñas ya me duelen y la lonja me baja de tamaño. Yo no tengo bicicleta y ya he estado pensando en rentar una, pero con tanto salvaje rebasándose ahí no sea que me vayan a tirar o dejar a merced de un auto también encabritado. Pero así está bien, escucho radio, disfruto las olas de personas y empujo a la gente en el S-Bahn, el tren suburbano, para poder embutirla adentro de un vagón.

Berlín a pie es divertido.

2 comentarios:

Vicadin dijo...

siempre lo he dicho, los que vivimos en esta ciudad (mexico) nos hemos estado preparando para la hecatombe, tons tranquis, que ya tuviste tu entrenamiento, jajaja es el pedo similar a cuando llega un gringo y come en un lugar aki ebn mexico y pum diarrea tres meses, nosotros desde chiquitos con el elote, la naranja o los tacos nos hemos estado preparando, por eso no le tengo tanto miedo a la comida que vaya a probar en la India o en África. Saludos!

Anónimo dijo...

Jejeje, desde luego vaya caminata... acaba de llegar una amiga mia de Berlin, la verdad es que dice que es precioso, y no se ha animado a hacerlo en un blog, sino que las ha colgado en Trivago, tambien ha quedado chulas!

Buen blog! salu2

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