lunes, noviembre 09, 2009

Bueno, pero… ¿y quién ordenó la construcción del Muro?



La pregunta era ¿es el Este o el Oeste?, pero en realidad debió de haber sido ¿Moscú o Berlín?

¿Quién demonios mandó construir el Muro de Berlín?

En estos días sólo se ve una cicatriz que cruza la ciudad. A veces uno la cruza cuando atraviesa las calles, a veces cuando se camina por la banqueta. Otras veces ni se ve.

Quizás por eso los turistas que abarrotan ahora Berlín tratan de encontrar un fragmento del Muro. El Muro es una forma de justificar el viaje. Y si no lo ven, o si sólo ven que hay un pequeño tramo, maldicen a los alemanes por no preservar un pedazo de historia.

Joder. Un Muro reducido a pedazos de concreto.

¿Pero qué tal que en Berlín levantamos una encuesta de quién mandó erigir el Muro?

Una agencia encuestadora lo hizo en Moscú y dio datos reveladores: a 20 años de la caída del Muro de Berlín, el 50 por ciento de las personas manifestó no saber quién había construido semejante pared de concreto (155 kilómetros, una ciudad dividida).

En la misma encuesta, el 10 por ciento pensó que fueron los berlineses los autores, un 6 por ciento le echó la culpa a las potencias occidentales y otro 4 por ciento trató de balancear las cosas al pensar que se trataba de una iniciativa bilateral entre la Unión Soviética y Occidente.

Entre los historiadores ha habido un gran debate sobre si el autor intelectual de semejante frontera de concreto fue construida por el líder de Alemania del Este, Walter Ulbricht, o su similar ruso, Nikita Kruschev.

¿Quería Ulbricht erigir el Muro porque su pueblo estaba amenazado con una fuga de cerebros? ¿o Kurschev, como líder socialista, fue quien ordenó todo?

Hay nueva información (sí, 20 años después) que indica que Kruschev estaba muy preocupado por el futuro de Alemania del Este y estaba apostando a cualquier método para evitar que se vaya la gente.

Una grabación entre ambos líderes el 1 de agosto de 1961 que nunca antes había sido conocida fue revelada por el Instituto de Historia Alemana de Moscú. Y ahí se lee cómo Kurschev está completamente decepcionado de su contraparte alemán.

“Cuando fue a la convención de tu partido dos años antes”, le decía Kruschev a Ulbricht, “todo estaba bien. ¿Qué pasó ahora? Tú querías tomar la delantera de Alemania Occidental por ahí de 1961 o 1962”.

Y entonces Ulbricht se defendió y dijo que la población estaba haciendo demandas que no podían ser satisfechas. La gente estaba decepcionada del sistema y mucha se estaba yendo. En el supermercado no encontraban los víveres necesarios.

“Polonia y Bulgaria no estaban proveyendo suficiente acero ni carbón”, reviró Ulbricht, como para echar la culpa a los camaradas.

Y entonces Kruschev asestó: “Te daremos una o dos semanas para hacer los ajustes económicos necesarios. Entonces convocarás al parlamento y lanzarás el siguiente comunicado: ‘A partir de mañana se erigirán puntos de control y el tránsito será prohibido. Cualquiera que desee cruzar la frontera podrá hacerlo con el permiso de algunas autoridades de la República Democrática Alemana”.

¿Era esta la construcción del Muro? ¿se tendría que culpar a la URSS por haberlo sugerido o a Alemania del Este por haber materializado esa interpretación? ¿hasta dónde más lleva el hecho de establecer la culpa por un Muro si un sistema ya no estaba funcionando?

Me parece que habría que hacer un pensamiento fuerte al respecto aquí. No es cualquier cosa. El Muro tampoco son graffiti (“¡qué bonito pintaban en el Este!”, dicen algunos turistas que se pasean por la East Side Gallery).

Vi un comentario de un lector en algunos textos sobre el 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín y me llamó mucho la atención su forma de pensar. Quizás así piensan otros lectores más. Él decía que nunca vio una especie de Juicio de Núremberg sobre los comunistas sobrevivientes. ¿Será cierto? ¿tendríamos que llegar hasta ese punto?

Este Muro puede ser como una idea de concreto en la cabeza. Llega y no es fácil retirarse. Y lo peor es que muchas veces, como los alemanes en tiempos de la división, caemos en el riesgo de ver sólo un lado. Y, todavía peor, podemos pensar que ese lado era el bonito.

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...