sábado, diciembre 27, 2008

Posadas heladas, congeladas

He descubierto que los alemanes no son fríos.

En realidad los alemanes son personas muy sinceras, pero me parece que en América Latina no tenemos muy bien identificado este término, y cuando nos enfrentamos a él, en la forma de un alemán diciendo 'no' a uno con gesto adusto, nos topamos con una situación abrupta e inmediatamente nombramos a lo innombrable como "frialdad".

La frialdad también la tienen pero, como diría mi mamá, bendito dios, sólo para ellos.

Y se da justamente en las fiestas de navidad, lo que en México conocemos como posadas.

Como en muchos países del mundo, en Alemania las empresas organizan sus posadas navideñas. Son reuniones para terminar un periodo de trabajo y para saludar el periodo de las cortas vacaciones venideras.

Pero, a diferencia de una fiesta, fiesta, las posadas alemanas son reuniones para comprobar lo rígidos que pueden ser los alemanes.

A principios de diciembre, los periódicos y revistas comienzan desplegar artículos con reglas de etiqueta, cómo debe comportarse uno en las Weihnachtsfeier (como se dice en alemán), cómo no romper la regla Beckenbauer, o, de plano, "noche de paz", como esta vez titularon algunos medios.

Se trata de un conjunto de reglas para ser el alemán perfecto en una fiesta. Tomar alcohol pero no mucho, sonreír, en el caso de los jefes no llegar al punto de tutear a los empleados, y claro, no llegar a contar detalles de la vida íntima. Pero también se recomienda no hablar de grandes proyectos de trabajo y de intentar motivar a la gente, empleados o colegas, cuando se los ha percibido que su desempeño no es el óptimo.

"La posada navideña ofrece la posibilidad de volver a congeniar con alguien. Levante su copa y ofrezca una reconciliación, aunque de verdad usted piense que el otro estaba equivocado", se escribe en un texto del diario Tagesspiegel.

En fin, las posadas navideñas son más bien como grandes conferencias de una empresa en donde uno tiene que usar traje de etiqueta y donde se debería tomar una o dos copas de alcohol. Más y pasaría lo que al ex jugador de futbol alemán Franz Beckenbauer: acostarse con la entonces secretaria del FC Bayern München, en 1999, y engendrar un hijo. Ahora ya se casó con ella (su tercer matrimonio) y tiene dos hijos.

Romper las reglas siempre ayuda a disfrutar más la vida.

Ps. He aquí algo que encontré sobre cómo se dice a los japoneses que deben de comportarse: Aprenda a adelgazar masturbándose.

lunes, diciembre 22, 2008

Reconstrucción, ¿para quién?

La otra vez iba en el metro y en las pantallas electrónicas de dentro de los vagones pasaban la siguiente información: “La Columna de la Victoria será rehabilitada”. La palabra usada en alemán es “sanieren”, que en español se traduce como saneamiento. Yo no recuerdo haberla utilizado mucho, pero desde que estoy en Berlín la escucho a todo momento. El Berlín de la RDA está en constante saneamiento.

Después de leer esa noticia, escuché que dos personas se quejaban. Dos personas que, yo diría, se veían como dos ciudadanos abandonados por el trabajo y por la sociedad moderna. Quizás normales. Tenían cervezas en mano y ropas de trabajadores, y después de ver la foto de la Columna de la Victoria, dijeron: pero ¿y ahora porqué se necesita sanear la Columna de la Victoria? En eso se nos va nuestro dinero.

En la foto se veía una Columna de la Victoria completamente normal. Ahí fue donde habló Obama. Yo también estuve ahí, y la verdad es que no recuerdo que le haya pasado nada.

Tampoco hubo apenas un Love Parade. El ángel que está en la punta sigue brillando con todo su esplendor y la columna que lo sostiene no tiene rasguños, al menos no algunos significativos que lo pongan en peligro de caer.

¿Por qué hay que sanear ese monumento?

Es exactamente lo que pregunto con el post anterior, con el Palacio de la República y el posible futuro nuevo Castillo de Berlín.

¿De verdad la gente quiere esto?

martes, diciembre 02, 2008

Berlinlandia


Una de las primeras notas que leí ayer fue esta. Aquí la copio en alemán y la explico brevemente en español.

Italiener baut Berliner Stadtschloss wieder auf
Berlin (RPO). Berlin bekommt sein Schloss zurück: Ein Italiener darf das Stadtschloss wieder aufbauen. Sieger des Architektenwettbewerbs ist Francesco Stella aus Vicenza, wie die Jury am Freitag nach zweitägigen Beratungen bekannt gab. Der offiziell Humboldt-Forum genannte Neubau mit der Barock-Fassade des 1950 gesprengten Preußen-Schlosses soll als Museum, Bibliothek und als Bühne für kulturelle Veranstaltungen genutzt werden....

Se dice básicamente que un arquitecto italiano se encargará de reconstruir el Castillo de Berlín. La noticia no me choca porque ya la sabía, pero me he puesto a pensar mucho sobre la reconstrucción de Dresde y de Berlín y me parece que esto va un poco exagerado.
Ambas ciudades fueron muy dañadas en la Segunda Guerra Mundial. Varios edificios fueron destruidos y otros quedaron de pie. A estos últimos se les ha dado una manita de gato y fueron restaurados. Bien. Pero los que fueron destruidos por completo, ¿por qué tienen que ser reconstruidos?
Esa es la primera pregunta.
Entiendo que un edificio que tuvo cierta importancia y belleza en el pasado deba ser traído de nuevo al presente para volver a ser admirado. Así pasó ya con prácticamente todo el centro de Dresde y su espectacular Frauenkirche, y así está pasando con la avenida Unter den Linden en Berlín.
Pero yo creo que esto está llegando al punto de parecer un poco disneylandesco, es decir, artificial y sin una necesidad o uso más que el de la diversión.
El caso que más me da cosquillas en las neuronas es el Castillo de Berlín, uno de los antiguos palacios de la dinastía Hohenzollern. Este edificio había quedado de pie después de la guerra, con daños, sí, pero de pie. Después llegaron los rusos a liberar la ciudad y decidieron volarlo. Sólo dejaron una parte de la fachada de pie porque ahí había dado un discurso el socialista Karl Liebknecht. Así es la historia. Después durante la RDA se construyó el Palacio de la República, que funcionaba como salón público y parlamento.
Seguramente alguien recuerda este palacio, un cubo enorme de color cobrizo que estaba al lado de la catedral de Berlín y enfrente de lo que quedaba del castillo.
Ahora este palacio, que podría haber sido utilizado como una sala de arte contemporáneo tipo Centro Georges Pompidou, fue derrumbado. Los viejos políticos alemanes decidieron que Berlín se debía deshacer el palacio comunista de la RDA. ¿Para qué? Para construir, no, reconstruir, el Castillo de los Hohenzollern. Supuestamente será un centro cultural con biblioteca y más, pero ¿es necesario gastar tanto dinero en demoliciones y reconstrucciones?
¿No se puede aceptar la historia como es? ¿no es eso parte de una ciudad? Y no significa que Berlín no tenga ningún edificio prusiano de pie, los tiene casi a todos, sólo falta este castillo.
Para mí es sólo un capricho de viejos alemanes.
Y quién sabe cuánto durará porque seguramente el gobierno izquierdista que llegará al poder en unos 40 años mandará derrumbar de nuevo el castillo.

jueves, noviembre 20, 2008

Niños en la calle

Hoy me desperté con lo que parecía una terrible noticia: en Berlín hay unos dos mil niños y adolescentes en la calle. Eso decía una nota del Berliner Zeitung.

Me quedé impresionado porque yo estoy por las calles de Berlín todo el tiempo. En lo que era el Este, en el oeste, en los barrios de moda, en los pobres, en los ricos, en los desolados y en los llenos de negocios; también cerca de las terminales de tren, donde normalmente se juntan los problemas de una ciudad. Y en ninguno de esos lugares he visto niños en la calle.

Yo vengo de una ciudad y de un continente donde de verdad los niños están en la calle. Payasos malabares, prestidigitadores, vendedores de chiclets y todo más. Una vez entrevisté a unos niños de la calle que se estaban drogando enfrente de mí. Nada me había dado más miedo después de los policías.

Pero esos niños obviamente no hay en Berlín, al menos no en las calles de Berlín.

Busqué la definición de "niño" y resulta que legalmente un niño es alguien que puede llegar hasta los 14 años de edad. Y para como se desarrollan los alemanes, estaríamos hablando de un güero de unos 2 metros de altura con cabellos engomados tipo punk. ¡Esos son los niños alemanes! Y de esos sí que hay en las calles de Berlín.

En el metro, en las estaciones de metro y tren suburbano más concurridas, ahí están. Piden dinero, venden revistas callejeras y tienen perros, muchos, más sanos que ellos mismos.

Pero lo que todavía no entiendo es como un Estado tan social y paternalista como Alemania puede tener a estas personas en la calle. En teoría cualquiera podría tener derecho a casa y dinero, incluso una partilla llamada Kindergeld, dinero para niños.

En fin… un tema a investigar.

sábado, noviembre 15, 2008

El fin, efímero, del SIDA

Las cifras son variadas: entre unas 5 mil y 8 mil personas estarían muriendo diario a causa de la enfermedad del SIDA. Lo dicen organizaciones no gubernamentales y agencias de Naciones Unidas.

Lo cierto es que la mitad de ellas, o más, se mueren por no tener un tratamiento adecuado. Y también es cierto que hay personas que con seguir su tratamiento retroviral ya pueden vivir mucho más tiempo.

Lo que no es cierto es que el virus pueda ser curado.

En Berlín fuimos alertados con esa noticia de la cura la semana pasada. "Sensación médica mundial", titulaba uno de los diarios de más circulación. La noticia era, prácticamente, como la del hombre que llega a la luna. Bueno, no sé, quizás exagero, yo no viví en esa época pero supongo que era la misma sensación.

El virus incurable, una maldición de Satán, el destino de la humanidad, el crecimiento exorbitante de enfermos, el exterminio de la humanidad. Así ha sido visto este virus que desactiva las defensas del cuerpo humano y lo deja vulnerable a cualquier enfermedad. Un catarro podría ser mortal.

Y en Berlín, 30 años después del gran descubrimiento del virus, se tenía noticias sobre una cura.

Un médico alemán joven, de apenas 39 años de edad, tuvo la ocurrencia de trasplantar a un infectado por el VIH, el virus del SIDA, una médula que contenía una mutación genética que es inmune a todas las cepas del virus. El trasplante se hizo porque el paciente, además de SIDA, tenía leucemia. Era inevitable cambiarle la médula. Pero entonces el médico, Gero Hütter, del hospital Charité, decidió experimentar con la médula inmune.

"Esta mutación natural es conocida como la delta 32 CCR5. El CCR5 es una molécula que actúa como una puerta de entrada y deja al VIH vía libre para que infecte a las células. Las personas que presentan la mutación -alrededor del 1,5% de la población, principalmente del norte de Europa- son resistentes a la infección", es la explicación más científica que da a conocer un diario español.

El paciente, un gringo de 42 años, ya llevaba más de 10 años tratando la infección del VIH, hasta que hace tres años desarrolló una aguda leucemia y tuvo que ser tratado por ella.

¿El resultado? Después de un año y medio, el paciente se sigue recuperando de la leucemia pero no ha tenido que tomar sus medicamentos retrovirales.

"Estoy muy sorprendido", reconoció Hütter al diario The Wall Street Journal, y lo dijo porque cuando un seropositivo deja sus medicamentos, el virus se propaga velozmente por el organismo: en días o, cuando mucho, semanas, el virus degenera en SIDA.

El caso atrajo las miradas de médicos de todo el mundo. El joven Hütter de repente era una estrella mundial. Pero también paralelamente salieron argumentos que le quitaban toda la sensación a esta operación, pues se trataría de un caso aislado que no serviría para los 33 millones de infectados por el VIH.

Primero, el paciente estaría sólo "funcionalmente" curado, ya que todavía podría tener restos de VIH. Es algo que no se puede comprobar.

Segundo, no se podrían hacer tantos trasplantes de médula por los riesgos que conlleva.

Tercero, aunque se pudieran hacer, la operación cuesta alrededor de 200 mil euros.

Cuarto, las personas con la mutación que hace a la médula inmune, son muy pocas.

Lo que sí se podría hacer es utilizar a las grandes trasnacionales para distribuir medicamentos. Coca Cola ya lo hace, y aunque no sé más del proyecto, la idea no es mala: www.colalife.org. Si más de la mitad de los enfermos de SIDA se mueren por falta de tratamiento, al llevar coca-colas y sabritas a los terrenos más recónditos, también se podrían llevar los tratamientos retrovirales. El financiamiento podría correr a cargo de las mismas compañías y, si no, por pequeñas donaciones como se han hecho hasta ahora.

¿O ya existe esta esperanza?


viernes, noviembre 07, 2008

Cerdos Noticiosos

O Cerdos Radiales.

O Cerdos USBeales.

O como se les quiera llamar, pero uno de ellos llegó a la casa. Aquí la imagen:

Un periodista se lo regaló a la Wika para que pudiera seguir las noticias día a día. Y no me sorprende que entre periodistas se hagan regalos de este tipo, sino que éstos tengan forma de cerdos. Ya hablé vagamente en otro post sobre la inclusión de los cerdos en la vida diaria de los alemanes. Bueno, pues con esto se comprueba.

Si Alemania fuera religiosa, adpotaría al cerdo como figura santorial, así como lo ha hecho India con la vaca. Acudiríamos a la Potsdamer Platz a sobarle la panza y acariciarle la cola para que nos dé más codillos o más filetes para hacer Schnitzel (milanesa con papas).

Yo en lo particular le pediría que transforme a un alemán en taquero y haga tacos al pastor.

Por el momento me conformo con este Cerdito Radial, que con tan sólo conectar su cable USB a la computadora (es un cerdo muy moderno), comienza a vociferar las noticias del día. Ah, que no me gustan las que dice, pues le muevo una oreja y cambia de estación. Ah, que las dice muy fuerte, pues le muevo la colita y baja el volumen.

Eso sí, creo que no llegaré al punto de conectarle audífonos porque, como se puede ver en la imagen, el pervertido que le hizo esa conexión escogió ni más ni menos que el ano para ella. Y eso quizás nos llevaría a una disertación sobre el uso de la palabra Scheisse en alemán, que también se quita los siete velos para florecer en cualquier lugar.

miércoles, noviembre 05, 2008

Elecciones de EU: un día de fiesta en Alemania

Parecía todo menos un día de elección.

Bueno, no es que un día de elección deba ser serio pero parto de la premisa de que nada cambia de un día a otro y de que en México una vez se votó por un cambio y resultó decepcionante.

Obama promete muchas cosas, pero muchas no distantes de lo que quería hacer McCain y muchas no realizables, por lo menos, en los próximos 18 meses.

Ni siquiera votar por un negro (ahora se utiliza esta palabra, antes de las elecciones no) debió de haber sido el motivo de celebración. Ya se veía venir. Ya había negros en grandes posiciones en diferentes áreas, con mucha fama, y extensa influencia: Michael Jordan, Tiger Woods, Los Jackson Five, Luther King, Jessie Jackson, Colin Powell, Condoleezza Rice, etc. Emocionante sería ver a un banquero negro.

Pero así estábamos todos los berlineses (soy berlinés, con huaraches, sombrero y del color del carbón, pero berlinés al fin y al cabo) en las calles por la noche del 4 de noviembre. Podría jurar que se veía como un viernes de fiesta. Los metros llenos, las calles con gente dirigiéndose a algún lado, como cuando escuchan del antro de moda y ahí van. Cervezas en la mano.

En el centro, Berlín Mitte, fue donde pasó lo mejor. Bares, lobbys de hotel y hostal, y un cine fueron adecuados con pantallas para seguir las elecciones estadounidenses. Hasta aquí parece normal. Pero en Berlín estamos a seis horas de diferencia con la costa Este de Estados Unidos. Los primeros resultados llegaron a la 1 de la mañana, los últimos llegarían a las 7, aunque ya sabemos que lo más importante pasó a las 5 de la mañana, 10 de la noche de México, creo.

Las Wahl-Partys, fiestas electorales, se organizaron en otras partes de la ciudad, ya sea de forma privada, como por la Embajada de EU, y los grupos de Republicans Abroad y Democrats Abroad. En Berlín y en otras ciudades de Alemania. Múnich estaba anunciada también como otra sede de fiestas electorales.

Cada hora era como ver una anotación de futbol: yeaaahhhh, gritaban sobre todo los estadounidenses expatriados, a quienes los berlineses veían con los ojos grandes, grandes y al final sacaban una sonrisita y el suspiro de un grito. McCain era abucheado en cada ocasión. Quizás sólo en la fiesta que hicieron los republicanos no lo fue, pero eso no lo sé. Pregunté a un colega periodista por medio de un mensajito de teléfono por el ambiente, pero nunca me contestó.

Obama ya se había ganado el corazón de los alemanes (ver post) y era quien se llevaba los gritos esa noche del 4 al 5.

Yo también me emocioné y quizás me gustaría entender mejor por qué.

sábado, octubre 25, 2008

Exprimido con la mano


En Alemania es exotico tomar jugo natural. Pocos lugares lo ofrecen y valen oro.

Hoy me encontré con un vasito de tres euros. Hacia tiempo que no tomaba uno natural y se me hizo agua la boca. Aunque la verdad me convencio la leyenda con que los promocionaban: 'exprimido con la mano'.

Ahi atras del mostrador estaba un hombrecito aleman, blanco como la leche, que se colgaba del exprimidor para sacar hasta la ultima gota.

Pago por ver.

Me traeré a los mexicanitos que recorren las calles del DF con carritos de supermercado llenos de naranjas. Podria ser un buen show.

martes, octubre 07, 2008

La crisis económica de los alemanes

Los alemanes son raros.

Pero son raros por ser miedosos.

Y lo digo con autoridad porque durante la metamorfosis que tengo en Berlín yo mismo siento esos miedos. Me entran cuando menos los espero, espasmos que en el DF nunca sentí. Están ahí cuando hay que improvisar, cuando hay que cruzar la calle con el semáforo en rojo, cuando llega la oportunidad de romper una regla para hacer la vida mejor, cuando uno vive sin seguro para terceros, cuando se plantea la posibilidad de viajar a un lugar sin seguro y cuando las finanzas mundiales se van al fondo.

Y para arroparme todavía con más autoridad, el semanario Der Spiegel titula esta semana su revista como "El miedo antes del miedo".

Es justamente este miedo el que puede llevar a la quiebra a un país que está más seguro que muchos en el mundo. La crisis financiera mundial no había pegado a Alemania cuando los alemanes ya empezaban a retirar dinero de los bancos. El pánico crecía. ¿Qué le va a pasar a mis ahorros? Se preguntaban. Y aunque era muy claro que las cuentas de ahorros de la mayoría de la gente estaban seguras, empezó a haber foros económicos, cumbres, temas en la televisión, la radio y los periódicos. La gente se estaba llevando o se sigue llevando el dinero a sus almohadas. ¿Pero qué pasa si los seguros de las cuentas no son suficientes? Seguían saliendo más preguntas y seguían desatando más miedo.

Al momento que escribo estas líneas está en jaque el supuesto rescate de un banco en Alemania.

La falta de confianza, un elemento capitalista esencial, está llevando a las bolsas a una caída libre, con lo que la crisis se hace peor.

Si el miedo fuera una acción, se cotizaría cara.

domingo, octubre 05, 2008

El brochazo del olvido

Cuando trabajé para la agencia de noticias EFE en Berlín teníamos una forma curiosa de pedir la comida.

A la una de la tarde los colegas comenzaban a preguntar lo que queríamos pedir. Nos pasaban una hoja con el menú y después de decidir debíamos rellenar un formulario. Ese formulario se enviaba por fax y 30 minutos después teníamos nuestra comida caliente en la oficina.
Era raro porque de Berlín, yo como latino, me hubiera esperado una cafetería formal o una hora de comida en algún restaurante, pero no fue así. De hecho esta orden por fax se me hacía lo más caluroso y latino, por simplificarlo de una forma, que podía yo tener durante mi primera y muy corta estancia en esta capital europea. Y el hecho de que se ordenara por fax era como un proceso entre el atraso y adelanto tecnológicos de México y Alemania. Nuestra comida la traía un inmigrante árabe. Ahora lamento mucho nunca haber preguntado quién era ni de dónde era, sólo recuerdo a un señor de piel oscura con rasgos finos y un bigote negro como de utilería. Yo veía en él a una persona que con las idas y venidas de los pedidos de comida, con su correspondiente propina, se ganaba el poco dinero que una ciudad europea, ergo rica, le podía ofrecer.
Era raro, pues.
Alguna vez vi de dónde venía la comida. No era lejos de la Bundespressehaus, la Casa Federal de la Prensa. Un pequeño local como de cocina económica, como los llamamos en México, con grandes ollas y cazuelas donde se preparaba, seguro, la comida de todos los burócratas de la zona. Y ahí estaba nuestro inmigrante del fax.
Hoy domingo que salgo de visitar la Colección Boros, justo en contraesquna, lo primero que veo es un Subway, una de esas cadenas comerciales de sandwiches. Y me quedé pensando en el inmigrante del fax. O consiguió un mejor trabajo, o se regresó de donde vino, o por querer quedarse en esta ciudad y ganar un poco de dinero, se hizo criminal. Pienso en eso y en cómo parece fácil dar litros de brochazos blancos a un búnker de la Segunda Guerra Mundial, donde se encuentra esta colección de arte privada, para olvidar donde estamos parados.

sábado, octubre 04, 2008

Igual

Se abre la puerta del S-Bahn. Afuera esperan entrar alemanes. Muchos llevan mucho tiempo esperando. Esos son los que parecen perdidos. Son hombres y mujeres grandes sobre todo. Tienen los cabellos como electrificados, malhechos. Ni ayer ni hoy se peinaran. Sus preocupaciones son otras: por qué hay alemanes que si son exitosos, de qué sirve el capitalismo, cuando me daran mas ayuda social, por qué se cayo el Muro.

Ayer, dia nacional de Alemania, el embajador en México escribio que todo esta bien. Parece ser la materializacion floreciente de Kohl.

Si hoy estuviera aqui a mi lado y viera a estos viejos del Este desesperanzados, a estos jovenes gordos con bolsas de McDonald's en la mano, a estas chicas sobremaquilladas victimas del capitalismo mas agresivo, si lo viera y lo oliera, dejaria su discurso diplomatico que se ofusca con cada pais que visita.

domingo, septiembre 28, 2008

¿Nazis en Bolivia?

Muchas cosas exporta Alemania a varios países. La mayoría tecnológicas. Pero hay una ideología, si es que se le puede llamar ideología, que ha permeado muchas sociedades del mundo: la nazista.

Hace unos días descubrí gracias a unos colegas periodistas del blog Mundo Abierto, donde yo también participo, que los grupos separatistas de Bolivia se abanderan con la insignia nazi.

Se trata de grupos blancos de Santa Cruz que con consignas como "ahí están los indios", es decir campesinos bolivianos con rasgos indígenas, atacan a matar.

Esta imagen pertenece a un video presentado por un periodista en donde se muestra como paramilitares y sicarios al servicio del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, mataron a campesinos indefensos en el río Tahuamanu. No era suficiente con hacer huir a los campesinos de sus tierras, sino que cuando están cruzando el río para buscar refugio, se escuchan ráfagas de metralletas.

¿Puede Alemania tener alguna responsabilidad en esto dado que aquí se inició el más grande movimiento nazista?

miércoles, septiembre 17, 2008

La política ronda el metro

Un día como casi todos. Me despierto, desayuno, checo mis correos, comienzo a trabajar y dos minutos antes de que pase el metro salgo corriendo. Los vecinos deben de escuchar como una estampida en la escalera del edificio y cuando se asoman por la ventana sólo ven la estela de unos cabellos lacios negros. Tomo el metro, transbordo en una estación y tomo el S-Bahn. Ahí es donde abro mi Der Spiegel y retomo las lecturas que pocas veces hago en mi oficina.

"El regreso de Schröder", titula el semanario y se refiere al ex canciller alemán. Es muy interesante porque la semana pasada los Socialdemócratas eligieron a un nuevo candidato a canciller para las elecciones del 2009 y a un nuevo secretario de partido. Parece que con ellos dos el partido podrá repuntar, al menos en las encuestas, quizás no para derrotar al partido de la Canciller Merkel. Pero estas dos personas que eligió son Frank Walter Steinmeier y Franz Müntefering, ambos muy cercanos colaboradores de Schröder mientras fue canciller.

El periodo de Schröder empezó muy bien. Se reeligió todavía con amplia mayoría pero ya iba en una caída imparable. En el 2003, justo después de su primera y única reelección, Schröder implantó la llamada Agenda 2010, un plan de reformas sociales que supuestamente acabaría con la pobreza. Pero no, pareció todo lo contrario porque la cifra de desempleados subía y subía hasta que, todavía con Schröder, alcanzó la cifra de 5 millones de almas sin trabajo. En ello ven todos los alemanes un gran fracaso y el mejor castigo que le impusieron a este amante del puro y de Putin fue derrocarlo.

Se abren las puertas del S-Bahn, entra un tipo con pelos como de planta de agave y un pantalón con olor a alcantarilla. Cuando las puertas se cierran comienza a pregonar: "Por favor, gente, una moneda, para la universidad, para la renta, para un pedazo de pan, para trabajar. Por favor". El tipo iba de pasajero en pasajero, buscándonos la cara. Nadie se inmutó. Al contrario, el olor de sus pantalones provocó miradas de rechazo. Recorrió todo el vagón y se salió en la siguiente parada.

El Partido Socialdemócrata ya subió en una encuesta que hizo Der Spiegel. Esta especie de golpe que sufrió el anterior dirigente pareció ser el mejor movimiento hasta ahora hecho por el partido. Ya no importa que Steinmeier haya sido el más cercano de Schröder, ni que el SPD haya intentado alejarse de su imagen de Agenda 2010 desde el 2005, cuando Schröder salió del poder. El recorte de las ayudas sociales, el aumento de las contribuciones para el seguro de salud y los miniempleos de un euro eran la firma de un gobierno socialdemócrata pero ahora parecían más bien un error.

En otra estación entra un tipo con rastas. Lo primero que dice en voz alta es "Los boletos de viaje por favor". Todo mundo comienza a sacar de sus bolsas su boleto. Y el tipo continúa: "Los boletos no los quiero ver, sólo quiero llamar su atención para que me compren la revista de los desempleados o para que me den una moneda". La gente gruñe y deja de poner atención. Obviamente el tipo no se lleva ni una moneda.

Los pasajeros creen que la pobreza es pasajera. No se creó con Schröder, aunque quizás se incrementó.

Ignorarla por completo no es la solución.

martes, septiembre 09, 2008

Nueva Patria

¿Qué se necesita saber para poder establecerse en una nueva patria?

¿Quién necesita saberlo?

¿Cuándo?

Hay cosas muy lógicas que uno debe de saber antes de tomar un país como un nuevo hogar. Entre ellas está el idioma, claro, si se trata de un país diferente de América Latina o España.

Claro que uno tendrá que saber, si está en Kenia, cuáles tribus hay para poder entender las diferencias de la gente; si está en Canadá que en invierno con el factor viento hay hasta menos 40 grados centígrados y, si está en México, que cuando un policía pide para el chesco no se refiere al pago de una multa en la Oficina Central de Licencias.

Esto está claro. Y mucho de esto se aprende en la calle, o con los nuevos vecinos, o con la novia, el novio, según el caso. Pero en Alemania el Estado nos viene a poner un examen en el que tenemos que contestar preguntas tipo Maratón (me refiero al juego de mesa) que no sirven ni para hacer una plática de sobremesa.

Hay preguntas que son ridículas, hay preguntas que son difíciles y hay preguntas que no estaría mal saber, pero, en general, repito, ¿ayudan en la vida diaria? No tengo todos los ejemplos aquí, porque además varían en cada Estado Federado. Aquí algunas de Berlín:

Por favor, ¿cuál Estado es Berlín? Dice en español. Cualquiera que haya llegado como inmigrante a Berlín debería de saberlo, lo supongo, no sería necesario ni siquiera recordar los cursos de geografía. Pero, y si no se sabe, ¿hay algún error? Me imagino a una madre turca que no escogió vivir aquí pero que por razones familiares (el marido como trabajador inmigrante) tuvo que venir sin habérsele preguntado.

Uno de los principales fines del examen de ciudadanía, como se lo llama, es hacer a los seres humanos inmigrantes de Alemania en seres políticos, Ton Son Politikon, pero no sé si esto lo estimula o sólo provoca más rechazo. Obviamente un fin secundario de este examen sería lograr una integración (como si por saber dónde está Berlín yo me fuera a integrar más fácilmente con los berlineses).

Una pregunta capciosa:

¿Cuál de los Senadores no hay en Berlín? Finanzas, Interior, Relaciones Exteriores o Educación.

Si uno conoce la capital, en el lugar 50 de 500 en la lista de preferencias de inversión (¡de 500! ¡cómo una capital europea!), con un 15 por ciento de desempleo, yo elegiría la primera opción, "Finanzas". La respuesta correcta es la 3, Relaciones Exteriores, pero si ustedes hubieran visto cómo se ha comportado el alcalde actual, Klaus Wowereit (hay que hacer click en la imagen), parecería todo lo contrario.

El lema de Wowereit sobre Berlín: "Pobre pero sexy".

En fin, ¿alguien conoce los tests de ciudadanía que hay en otros países? ¿hay algunos que sean más instructivos o útiles?

jueves, septiembre 04, 2008

Cerditos ahorradores

Uno de los canales de televisión públicos de Alemania hizo el lunes pasado una emisión especial. Parecía algo urgente, como una de esas catástrofes en las que toda la población debe de participar. Ante la crisis financiera y económica, que cada vez pega más a Alemania, los alemanes deberían aprender a ahorrar.

No estaba mal, el problema es que la emisión estaba dirigida a los alemanes de clase media.

A aquellas personas que hacen dos o tres viajes al año. A los que tienen un auto. A los que gustan de comer cocina de 4 o 5 estrellas.

El nivel del absurdo quedó pagado por los impuestos de todos los televidentes.

Entre más avanzaba el programa, menos lo podía creer. Que si un chef que trabaja en el restaurante más lujoso puede enseñar a hacer un menú con sólo 15 euros ¡para cuatro personas!. Que si un empresario, cuya vida depende del tiempo, le pisa menos al pedal para ahorrar casi una tercera parte de gasolina.

En fin, creo que este programa sólo causó pánico en la gente y no dio tips adecuados. Si la clase media tiene que ahorrar, mejor que dejen de viajar, que vendan sus autos y que dejen de comer 4 o 5 estrellas.

Punto.

lunes, agosto 25, 2008

Dentista con huevos


Mi dentista en Berlín es especial.

Hace unos tres años, cuando casi acababa de llegar a Berlín, me busqué a uno que hablara español. Mi alemán era para dar vergüenza y con el dentista no quería ni pasar vergüenzas ni gastar tiempo. Acudí al tío Google y puse "dentista, español, Berlín" y creo que la palabra "mexicano" o "México" y, tarán, que me sale una dentista mexicana relativamente cerca de donde vivo.
Saqué una cita de urgencia y ese mismo día me atendió. Cuando me recibió me dijo: "mira, las cosas no se hacen aquí así. Normalmente en Alemania hay que sacar cita con anticipación, pero ya que es una urgencia, veamos…"
Desde entonces, cada vez que me recibía, ponía música de Luis Miguel y utilizó los mejores materiales de curación. Mi seguro era privado y había que pagar primero todo en efectivo.
Pero las cosas han cambiado. En mi proceso de metamorfosis no sólo logré una licencia de manejo, sino un seguro alemán. Y ahora mi querida dentista mexicana me lo dejó saber. En mi primera cita, ya con este nuevo seguro, ella salió de su oficina y me dijo que la esperara 10 "minutitos". Bueno, pues me la aplicó, fueron 10 minutitos mexicanos: la manecilla del reloj de pared había recorrido de polo a polo. Salió, no ofreció disculpas, me atendió, esta vez sin música de Luis Miguel, y cuando terminó le pregunté por el material que usó. Sólo por curiosidad. Y me confesó que era algo que mi seguro incluía. Es decir, algo más barato, una aleación de algo con algo. "Si quieres algo como lo que te ponía, luego lo podemos cambiar pero me tienes que pagar entre 15 y 20 euros por diente", me dijo.
OK, así quedó. Además no me hizo todo lo que necesitaba y ahora tengo que volver de nuevo.

Lo peor fue que mientras yo la esperaba me quedé platicando con su secretaria, una linda señora berlinesa que, como sus congéneres, se queja por cada centavo que tiene que gastar de más. Ella me leyó la cartilla de lo que significa tener seguro en Alemania y cómo sufren los que reciben ayudas sociales. Hablamos de las diferencias con México y de repente me dice:

"¿Y la gente en México tiene seguro o cómo paga el dentista? ¿con huevos?".

¿¿¿¿¿¿??????

La próxima vez llegaré con una canasta de huevos a ver si me atienden mejor.

jueves, agosto 07, 2008

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 17. ¡Recibida!

Son las 11:44 y estoy saliendo de la oficina de licencias. El tramite no duro mucho.

Me llamaron al mostrador 1. Una senora me recibio. Me ofrecio sentarme, buen dia, buen dia contesté. Me vio y luego miro mi pasaporte. Hizo algo en la compu y sin despegar los ojos de la pantalla me dijo que se quedarian con mi licencia de México. No miento, me dolio dejarla. Antes le hice una foto de despedida, je.

Me extendio unos papeles que me hizo firmar, luego hizo una anotacion al dorso de la nueva licencia. Era la fecha de hoy.

Y me dijo: 'Herr Botello, desde hoy puede manejar en Alemania. Mejor dicho, en la Union Europea'.

El sol brilla hoy. Me voy a una playa a celebrar y luego pienso en rentar mi primer auto.

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
Capítulo 4. Un rescate de discoteca.
Capítulo 5. El temor de los lentes.
Capítulo 6. La terapia de los lentes.
Capítulo 7. El último trámite de la primera etapa.
Capítulo 8. El hoyo veraniego.
Capítulo 9. Fin de la primera parte.
Capítulo 10. Fuera la ira.
Capítulo 11. El medio ambiente y el auto.
Capítulo 12. Be-Gut-Achtung!
Capítulo 13. Señales de tránsito.
Capítulo 14. Bestanden teórico. Fin de la segunda parte.
Capítulo 15. Reflexiones interexámenes.
Capítulo 16. Bestanden práctico.

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 16. Bestanden práctico.

Esta es la puerta a la gloria.

Acabo de bajarme del auto donde un examinador bigoton y mi profesor me felicitaron por haber pasado mi examen practico de manejo.

Herzlichen Glückwunsch Herr Botello, Sie haben Ihre praktische Prüfung bestanden!

Y estrechamos las manos.

Le invité un café a mi instructor (el examinador se fue a otra prueba) y ahora me encuentro donde todo empezo hace un anio: la oficina de licencias.

La puerta de la foto tiene que abrirse a las 11 en punto y tendré mi licencia alemana.

¿Es un suenio?

Faltan 8 minutos para la gloria.

martes, agosto 05, 2008

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 15. Reflexiones interexámenes.

Cada vez me comporto más como un alemán.

No sé si fue buena idea intentar sacar esta licencia. Muchos colegas y amigos me dicen que es un trámite burocrático normal y que como tal no debo pensar demasiado en él. Otros amigos y mi familia celebran que me haya animado a hacer un trámite tan difícil, y que casi esté a punto de lograrlo. Y yo pienso ahora que quiero conservar mi personalidad mexicana, y que para ello no debí de haber iniciado el proceso de sacar una licencia de manejo alemana.

Después de haber estudiado mis casi 700 preguntas para el examen teórico y de haber tomado unas horas de manejo para practicar para el examen, siento que me estoy transformando. No sólo entiendo a los alemanes y a su país, sino que me estoy volviendo como ellos. Me explico, en términos de manejo, claro: la primera vez que me subí al auto de la escuela de manejo para mis prácticas, yo veía normal acercarme a la luz roja y casi pasármela. Era una luz roja que hacía detener a los autos a la mitad de una avenida. No era un crucero de autos. Al frente, el resto de la avenida, estaba vacío. A los lados no había peatones. Y apliqué la mexicana y me acerqué al semáforo medio frenando, pero casi listo para pasármelo. Eso en México es normal. Mi instructor me gritó y no sólo para respetar la regla sino del susto que le metí. "Me dio mucho miedo esa acción", me confesó después. (Ay, no mames, le dije con mis ojos). Luego me disculpé.

Hoy, cuatro clases de manejo después, estaba en el auto con el instructor y a todos mis movimientos me decía "Jawohl", que es una forma alemana de aprobar una acción, algo como "así, perfecto". Poner la direccional a tiempo, frenar con tanta distancia y no pasar los 30 o 50 kilómetros por hora que dictan las calles de Berlín. "29.5 sería mejor", dice mi instructor y 29.5 hice la última vez.

Este cambio en mí no es una fachada, nada de farsa, hay que pensar alemán para fluir por las calles de Berlín, para andar por la vida de Alemania.

-¿Por qué no te detienes por completo donde está la señal de Stop?

-Porque me aseguré bien y no viene ningún auto.

-Sí, tienes razón, pero eso significa que sí viste la señal de Stop ¿no? Lo que a su vez significa que no la respetaste deliberadamente, es una infracción. ¡Tenías que detenerte!

Después le pregunté a mi instructor si en la vida normal él maneja como me está obligando a mí, y me dijo que sí, que está obligado a hacerlo porque es instructor de manejo y si pierde la licencia se queda sin el pan de cada día.

Le pregunté eso porque veo que mucha gente rompe las reglas. Hay autos que me rebasan cuando yo voy a la velocidad permitida, gente que da la vuelta mal y otras cosas, aunque nada maligno, nada como en la Ciudad de México. El tránsito vehicular, como la vida en Alemania, está muy reglamentado para que funcione perfecto. Las señales están matemáticamente puestas en cada esquina y las reglas están escritas para que las entienda cualquiera. Y ahí donde parece que hay vacíos, es donde incluso entra la confianza.

-¡¿Qué haces volteando a la izquierda?! El ciclista no tiene prioridad, ¡tú la tienes!

-Pues sí, pero está casi cruzando y no lo quiero atropellar.

-Sí, pero es su culpa, no debe de cruzar.

Por eso peatones y ciclistas deberían de conocer sus propias reglas para andar en la calle. Si ellos están bien, los conductores estarán bien, y viceversa. Confianza y planeación son las palabras clave.

Cuando vaya a México ya no podré manejar como mexicano.

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
Capítulo 4. Un rescate de discoteca.
Capítulo 5. El temor de los lentes.
Capítulo 6. La terapia de los lentes.
Capítulo 7. El último trámite de la primera etapa.
Capítulo 8. El hoyo veraniego.
Capítulo 9. Fin de la primera parte.
Capítulo 10. Fuera la ira.
Capítulo 11. El medio ambiente y el auto.
Capítulo 12. Be-Gut-Achtung!
Capítulo 13. Señales de tránsito.
Capítulo 14. Bestanden teórico. Fin de la segunda parte.

Capítulo 16. Bestanden práctico.
Capítulo 17. ¡Recibida!
Apéndice 1. ¿No que sí?

sábado, julio 26, 2008

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 14. Bestanden teórico. Fin de la segunda parte.

Herr Botello: Sie haben bestanden.

Estas palabras suenan desde ayer en mi cabeza interminablemente. Era la frase que pensé que no iba a escuchar del examen teórico, pero ahí estuvo, ahí está: pasé.

Ahora me falta sólo hacer el examen práctico para recibir mi licencia.

Ayer viernes, con toda la resaca del discurso de Obama y el trabajo que tuve que hacer con él, estaba sentado en un café. Leía los periódicos con los chismes de Obama, que si no suda, que si sólo cena una ensalada, etc., cuando de repente se me metió en la cabeza regresar a casa a seguir estudiando para el examen teórico.

Pero mis impulsos fueron más allá de mi cabeza y me cuestionaron, ¿y si haces el examen hoy? A fin de cuentas, lo único para lo que no se necesita una cita aquí en Alemania es para este maldito examen. Sólo hay que llegar con un billete de 20 euros y 85 centavos para tener el derecho de presentarlo.

Así lo hice. Llegué una hora antes de que cerraran la oficina. Dejé todo el resto del trabajo pendiente para después. Ya no estudié nada más y me fui con el corazón palpitando porque no estaba razonablemente seguro de que era la decisión correcta. De las 790 preguntas que debía de estudiar para el examen, sólo estudié 690. Sólo. Y no me sentía muy seguro. Pero también es una cuestión de azar porque las 30 preguntas del examen (sí, ¡sólo 30!) podían ser de las más fáciles.

Me pasaron a la sala. Había como 15 computadoras, todas ocupadas por estudiantes como yo. Mujeres y hombres, extranjeros y alemanes. De todo. Mi corazón palpitaba más y más. En el examen tenía yo los ojos como búho. Me tomé dos aspirinas para mejorar la circulación de la sangre al cerebro y además dos barras de chocolate. Yo había leído que el azúcar estimula la concentración, y en mis ensayos de prueba me había dado cuenta que algunas preguntas no las había contestado bien porque no las había entendido bien. Podía haber sido una cuestión de concentración o de falta de alemán, pero yo pensé más bien en la primera.

Pasaron los minutos, creo que me tomé como treinta, cuando decidí entregar la prueba. No estaba muy seguro, hubo como cuatro preguntas que sentí que no las había contestado bien. Me llamó el aplicador y me dijo: "Herr Botello, sie haben bestanden".

No lo podía creer, no lo puedo creer, pasé la prueba de mi vida.

Bueno, ahora sólo, sólo, me falta la de manejo.

Veremos.

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
Capítulo 4. Un rescate de discoteca.
Capítulo 5. El temor de los lentes.
Capítulo 6. La terapia de los lentes.
Capítulo 7. El último trámite de la primera etapa.
Capítulo 8. El hoyo veraniego.
Capítulo 9. Fin de la primera parte.
Capítulo 10. Fuera la ira.
Capítulo 11. El medio ambiente y el auto.
Capítulo 12. Be-Gut-Achtung!
Capítulo 13. Señales de tránsito.

Capítulo 15. Reflexiones interexámenes.
Capítulo 16. Bestanden práctico.
Capítulo 17. ¡Recibida!
Apéndice 1. ¿No que sí?

jueves, julio 24, 2008

Cual cantante de rock (Obama en Berlín)

¿Debe o no un candidato a una presidencia de algún país presentarse como una estrella en Berlín?

Barack Obama ya es un hombre muy mediático de por sí y su presentación en Berlín o en otro lado no podría haber pasado desapercibida.

Lo que se esperaba de él, lo dio: un discurso en donde la gente sentiría sueños , donde podría percibir un futuro seguro. "Que Estados Unidos no siga siendo el mismo país malo de hasta ahora", "Que se detenga la guerra", "Que sea el ejemplo que había sido antes".

Aquí lo que veo de su discurso en la Columna de la Victoria:

• En su discurso de 28 minutos le llegó a los berlineses al corazón al tocar tres veces el tema del Puente Aéreo y la ayuda de Estados Unidos durante la Guerra Fría: “ustedes también soñaron con la libertad”.

• Hablar del desarme nuclear como una meta conjunta que tienen que lograr Estados unidos y Europa juntos.

• Destacar que como presidente se metería en la lucha por reducir los niveles de CO2 y mejorar así el medio ambiente.

• Derechos humanos y aceptación cultural: “hay que tirar los muros que dividen religiones, culturas, pueblos”.

• El discurso fue moderado, no hubo crítica directa a Bush, no hubo temas de política interna de su país y no dio a conocer nada nuevo en las metas de la relación trasatlántica.

• “Obama hizo un discurso como Presidente del Mundo”, señaló el politólogo de la Universidad de Colonia Thomas Jäger.

martes, julio 15, 2008

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 12. Be-Gut-Achtung!



¿Se acerca usted a autos borrachos?

¿Cuidado con la entrada de autos nadadores?



Estas son dos de las posibles respuestas que vienen en las preguntas correspondientes del examen de manejo de Alemania. Hay que estar bajo la influencia de alguna droga para tacharlas como correctas... o estar harto de estudiar las 933 posibles preguntas del examen teórico para la licencia alemana.

Ya estoy cada vez más cerca de la prueba de mi vida. No porque haya avanzado en el estudio meticuloso de las 933 preguntas posibles, sino porque tengo como límite la primera semana de agosto para presentar el examen.

Antier una amiga mexicana me informó que ya tiene su licencia. Qué envidia. Pero también qué motivación me dio para no desistir en esta empresa. Sí se puede. El examen consta sólo de 30 de preguntas, ¡sí 30! pero para ello hay que estudiar las mentadas 933. Siempre son aleatorias y siempre viene una difícil de contestar.

La cosa está así: esas 30 preguntas aleatorias valen cada una entre 3 y 5 puntos, depende del tipo de pregunta. Las de los autos borrachos y nadadores valen por ahí de 2 puntos. Para pasar el examen no debo de acumular más de 10 puntos en preguntas mal contestadas o... más de una pregunta con valor de 5 puntos.

Ejemplo de una pregunta de cinco puntos. Ciclistas. Ay cómo me gustan éstas. Son relativamente fáciles porque el ciclista siempre tiene la razón, el paso y toda la impredecibilidad posible.


La pregunta es ¿para qué debe estar listo usted? y las posibles respuestas son "la chica delante de usted... a) podría girar a la izquierda para seguir a los otros, 2) seguirá pedaleando derecho porque no hay ninguna señal de vuelta, c) podría girar a la izquierda sin hacer la señal correspondiente"

Sencisho: hay que buscar proteger al ser humano en dos ruedas y cualquier respuesta que lo considere es buena.

Pero, de contestar mal ésta, ya no habrá oportunidad de fallar otra de 5 puntos o de fallar otras que en conjunto acumulen más de 5 puntos.

O sea: está cabrón.

Pero sí se puede, sólo hay que adaptarse al esquema alemán de estar preparado para todo, estudiar, estudiar, estudiar, y no intentar sobornar a la autoridad competente para buscar obtener los documentos requeridos.

Ayer, regreso al ayer, en esa escuela de manejo de la Schlesische Str. me quedó todo más claro: usted no puede hacer ni siquiera un examen de manejo si no avalamos nosotros como escuela de manejo que usted es apto para ello. Ajá. Ese aval cuesta 95 euros.

$#"%&$%"%$&"%$

Las palabras de esa señora neozelandesa que tenía una sonrisa de buscadora de oro de los años 70 en California: "yo tengo que ver que sabes la teoría y la práctica para poder decirle a los examinadores que eres un buen candidato para el examen" (la sonrisa seguía ahí). Ese aval o Begutachtung de 95 euros había que pagarlo en efectivo. "¿Cuánto traes? déjamelo y te lo tomo como un adelanto", me dijo. Esa frase me llevó de repente al México salvaje. Sonaba como un asalto. Lo único que desmentía el hecho era que yo me encontraba en una oficina llena de señales de tránsito, cascos de motocicleta y una linda dama de Nueva Zelanda de unos 60 años, que no me llegaba ni al ombligo y que no quitaba su sonrisa de oreja a oreja.

En fin, así las cosas...

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
Capítulo 4. Un rescate de discoteca.
Capítulo 5. El temor de los lentes.
Capítulo 6. La terapia de los lentes.
Capítulo 7. El último trámite de la primera etapa.
Capítulo 8. El hoyo veraniego.
Capítulo 9. Fin de la primera parte.
Capítulo 10. Fuera la ira.
Capítulo 11. El medio ambiente y el auto.

Capítulo 13. Señales de tránsito.
Capítulo 14. Bestanden teórico. Fin de la segunda parte.
Capítulo 15. Reflexiones interexámenes.
Capítulo 16. Bestanden práctico.
Capítulo 17. ¡Recibida!
Apéndice 1. ¿No que sí?

viernes, junio 27, 2008

De pasión a pasióooooooooooooon

Me queda claro que los alemanes celebran un gol, se pintan la cara con su bandera, gritan, saltan, alzan los brazos, y sonríen, pero todo es una pasión controlada. Es tan fugaz como un gol alemán, que llega desordenado y se da casi sin creerlo. Y ahora me pregunto si eso tiene que ver con las transmisiones por radio o televisión.


En México siempre gritamos goooooooooooooooooooooooooooooool cuando un azteca mueve las redes contrarias. Creo que en el resto de América Latina es así. Es más, en los años 50 parecía que Alemania era así, y de eso da cuenta la transmisión de la victoria en el Milagro de Berna.


Pero todo cambió.


El miércoles que jugó la Mannschaft (así la llaman los diarios mexicanos) contra Turquía se fue la luz. Las tormenas en Suiza y Austria arruinaron las transmisiones y por espacio de seis minutos no se vio nada. Se tuvo que recurrir a una transmisión por teléfono del reportero que estaba comentando el partido, Béla Réthy. Los televisores estaban todos con una pantalla que decía "disculpe las molestias" y la imagen de este comentarista. Pero ¿qué pasó? que este comentarista alemán siguió comentando con ese estilo televisivo alemán tan peculiar, dejando que las imágenes lo digan todo. Pero, señoras y señores, ¡no había imágenes! y alemanes y turcos estaban con los pelos de punta por saber quién anotaba los goles del desempate o del gane.


¿Qué cómo le hacen los alemanes? Pues más o menos así, a ver si no me equivoco: "Ballack a Frings……………………………..Frings a Ballack………………………….Ballack…………………………….de nuevo Frings……………………………………." En la primera parte del partido de España de ayer, que era un poco aburrida, uno se preguntaba si el comentarista se había quedado dormido.


Usted mi bien estimado lector, estimada lectora, se preguntará entonces ¿y cómo chingaos le hacen cuando, ya no digamos un equipo cualquier, sino el suyo propio, válgame la expresión, el alemán, la Mannschaft, anota un gol, el momento del éxtasis, el clímax, el placer? Pues así de sencillo: "Schweinsteiger……………….Tooor". Sí, hay que ser justos por lo menos le imprimen un par de oes al asunto.


OK, todo bien hasta aquí.


Los alemanes me han criticado cuál es la necesidad de nosotros latinos de describir lo que pasa en la tele, de gritar con pasión eso que se puede ver en imágenes, y siempre les respondo que es una forma de ir generando pasión, concordancia, conexión entre los espectadores y los jugadores. Uno se aburre si sólo ponen expertos que hablan de historia de cada jugador, uno se aburre si el comentarista no dice nada, ¡pues entonces que se dedique a transmitir pasión! Los comentaristas deberían de ser expertos pasionales o pasionales expertos, como se prefiera.


Anotar un gol es dar más esperanza, es creer en ir más adelante, es pensar en que la maldición de perder se acabó, es disfrutar el arte de hacer un gol, es ¿por qué no? Ver derrotado al equipo enemigo, es soñar en pasar a una final. Quizás los alemanes no necesitan motivaciones ni esperanzas, su juego ahí está, horrible pero contundente, y ahí están en la final, y hasta quizás la ganen con esos golpes de suerte que tienen, pero gritar y disfrutar un gol como los que hacemos los latinos, no tiene precio.


Y para ejemplo, el partido de España de ayer: "Goooooooooooooooooooooooooooool de España, Gol de España, Gol de Xavi, Gol de España, Gol de Xavi, Gol de España, Gol de Xavi, Gol de Xavi, Gol de Xavi, Gol de Xavi (….)Madre de mi vida, cómo estamos toreando, esto no es fútbol, esto es un espectáculo". Aquí está el audio:


Si hubiera reporteros así en la televisión o radio alemanas, estoy seguro que yo también podría unirme a la pasión de la Mannschaft. Seguro. Y que no me digan que eso no le gusta a los alemanes porque siempre se van a grabar los "gooooooooooooooooooooool" de los latinos.


Era la Copa Confederaciones del 2005. México contra Brasil. Creo que Borguetti tiraba ese penal eterno cuando la radio alemana puso sus micrófonos en las bocas de los comentaristas mexicanos de Televisa.


¿Algún alemán que lea esto que nos pueda explicar qué pasa? ¿de verdad es falta de pasión? ¿es un sentimiento reprimido? ¿o qué es?


Y.

miércoles, junio 25, 2008

El Alemania - Turquía en Kreuzberg



Llegó el tercer gol de Alemania, el fulminante, ya no quedaba un minuto más en el partido contra Turquía, cuando los turcos comenzaron a gritar "Deutschland, Deutschland".


Alemania, Alemania fue el grito que los turcos comenzaron a decir a todo pulmón con todo y que perdieron la semifinal de la Eurocopa de Futbol 2008, el máximo evento de futbol para Europa.


"Perdimos en la cancha pero de cualquier forma somos campeones", dijo una joven pintada de la cara con los colores turcos rojo y blanco, y envuelta como tamal en una bandera con la luna y la estrella.


No son traidores ni conformistas, se trata de la tercera generación de turcos que nace en Alemania y que, aunque provienen de familias puramente turcas, nunca han estado en su país de origen y ya casi ni tampoco su idioma.


"¡Deutsch-land-Türki-ye!", empezaron a gritar turcos y alemanes abrazados en las calles. Taparon el tráfico, se alzaron los unos a los otros y en el mismo idioma celebraron el pase de Alemania a la final de futbol para el próximo domingo.


Todo esto ocurrió apenas terminado el partido entre Alemania y Turquía, a las 22:30 del miércoles, en el barrio berlinés de Kreuzberg, uno de los asentamientos de turcos más grandes fuera de Turquía.


De los 150 mil habitantes de este barrio, una tercera parte es de origen turco y después del partido la mayoría se veía también como un verdadero turco-alemán.


La euforia se había apoderado de estos turcos berlineses, quienes antes del partido ya proclamaban a su equipo campeón.


"Turquía juega con el corazón, Alemania es táctico, nosotros merecemos ganar", dijo el vendedor de una tienda.


Pero el corazón no es todo porque Alá, la palabra musulmana para Dios, debía ser el responsable de la victoria.


"Tenemos a medio equipo lastimado y suspendido por tarjetas, pero gracias a Alá vamos a ganar, Alá es el grande, Alá es quien va a guiar al equipo turco", añadió este vendedor.


Pero a Alá le falló la puntería y los alemanes frenaron con un cardiaco 3 a 2 en el último minuto de juego.


Para los turcos alemanes era muy importante ganar porque en Alemania son vistos como de segunda clase, como esos viejos trabajadores temporales que llegaron en los años 70 y que se aprovecharon del Estado alemán para traerse a todas sus familias y quedarse aquí.


Han tenido problemas de integración, no hablan bien ni el turco ni el alemán y viven en guetos como el barrio de Kreuzberg. Los alemanes los responsabilizan de varios crímenes y demonizan su religión musulmana.


Pero justo durante la Eurocopa la Federación de Futbol Alemán llamó a la integración y al juego limpio entre ambas comunidades, y los diarios amarillistas más fuertes de Turquía y de Alemania sumaron esfuerzos para no hacer titulares que provoquen odios ni agresiones.


Por eso este miércoles la derrota de Turquía fue una especie de victoria doble de Alemania.

jueves, junio 12, 2008

La migración en Europa (vista desde el futbol)

Europa se quiere defender de la migración. Parece que los muros italianos y españoles se quieren levantar, los alemanes y los austriacos también, pero nada podrá detener esta ola de materia humana que ya se hace presente en el continente europeo.

Los políticos o nobles europeos no pueden ver esta diferencia porque se encuentran obnubilados por cómo se patea la pelota y cuántas veces hace agitar las redes del equipo contrario.

Primero, basta con mirar el equipo francés. La paleta de colores se queda más bien por el tono oscuro. Si Inglaterra estuviera en este torneo (ay, qué lástima que no), también se podría ver algo de ello.
Por ahí los turcos y los polacos se regocijan de tener en esta competencia europea a jugadores brasileños, Mehmet Aurélio para Turquía y Roger Guerreiro, para Polonia.



No todos los migrantes vienen de otros continentes. Lo que quería decir es que la gente está en movimiento y que un país no puede salir en este Siglo 21 a cerrar sus fronteras o a atacar a los extranjeros.

Todos los alemanes gritan igual los goles de del alemán de origen polaco Lukas Podolski. Los anfitriones Suiza y Austria pudieron gritar "Gol" con todo el aire de sus pulmones gracias al suizo de origen turco Hakan Yakin, y al tiro penal de último minuto del austriaco de origen croata Ivica Vastic (así que en realidad Croacia ganó dos veces hoy, contra Alemania y le sacó un punto a Polonia). Que si no hubiera sido por Vastic, los austriacos se quedan fuera del torneo igual que los suizos.



El gol que también sacó de la sequía a Polonia lo marcó el brasileño Guerreiro y con él les dio la esperanza de seguir a la siguiente ronda.

Estamos a la mitad del torneo, pero seguro que por ahí saldrá otro migrante salvando el pellejo de algún equipo nacional.

Y.

domingo, junio 01, 2008

Pequeños indicios de un campo de concentración moderno

Podría ser incluso toda Europa.

Cito de una tribuna abierta que encontré en una página española: "A veces no nos damos cuenta de cómo comienzan las grandes tragedias históricas. Los campos de concentración del régimen hitleriano no comenzaron como centros para gasear judíos, sino como campos de custodia y de rehabilitación de mendigos y 'asociales'. Las medidas legales previstas por el gobierno italiano, como en parte otras similares adoptadas por otros países de la Unión Europea, conducen casi necesariamente a tener encerrados, 'concentrados', en esos campos o campamentos de estancia transitoria o temporal a decenas de miles de seres humanos."

Es un texto en donde el autor nos remite a la forma en cómo el Nacionalsocialismo alemán comenzó recluyendo a los mendigos en 1933 como una forma de combatir la delincuencia. Para leer el texto completo: Berlín, una ciudad sin mendigos.

En Europa no sólo es la Italia de Berlusconi, sino la Francia de Sarkozy y la Alemania de Merkel. Aunque en el caso de Alemania hay que subrayar que los movimientos antiinmigración provienen sobre todo de sectores más conservadores que los de la canciller Merkel. El ministro del Interior, Schäuble, así como ministros y parlamentarios de otros Estados han hecho campaña con esa bandera antiextranjeril, pero hasta el momento sólo han generado más rechazo que aprobación.

En Suiza, el partido de derecha también busca cerrar sus fronteras a la gente de varios colores, como se ve en sus últimos carteles propagandísticos.

El mundo del Norte está buscando acuerdos para explotar comercialmente a los países, para ganar el lobbying climático y hacerse de más poder, pero al mismo tiempo está cerrando las fronteras a esos mismos que los apoyarían y que no tienen dinero.

El autor del texto que cité más arriba se hace las siguientes preguntas para concluir su texto: "¿Qué se hace con decenas de miles de ilegales o de condenados por ilegales? ¿Cómo se mantiene un razonable nivel de vida, de salud y de convivencia en concentraciones masivas de seres humanos desesperados? ¿Adónde se le expulsa, si no se sabe quiénes son? ¿Cómo se les expulsa si ningún país, del que pueden ser originarios, se niega a aceptarlos?"

Y.

domingo, mayo 25, 2008

En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 11. El medio ambiente y el auto.

Más apuntes de mi preparación para el examen de manejo.

Para poder pasar la prueba escrita hay que estar consciente del daño al medioambiente que un auto puede causar. Me acabo de encontrar con una pregunta en los ejercicios en la que se plantea ¿cuánta agua contamina una gota de aceite de motor?

Nunca se me habría ocurrido que una pregunta tal pudiera venir en un examen de manejo.

Respuesta: una gota de aceite de motor puede contaminar hasta 600 litros de agua potable. Así que si el auto está derramando aceite, hay que detenerlo inmediatamente antes de que más gotas se vayan por el drenaje. En Alemania hay una clasificación de aceites de motor y se cuentan hasta tres. La mayoría de los autos está en la número dos.

Todavía tengo un gen travieso proveniente de la Ciudad de México que ronda mi cuerpo incansablemente.

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
Capítulo 4. Un rescate de discoteca.
Capítulo 5. El temor de los lentes.
Capítulo 6. La terapia de los lentes.
Capítulo 7. El último trámite de la primera etapa.
Capítulo 8. El hoyo veraniego.
Capítulo 9. Fin de la primera parte.
Capítulo 10. Fuera la ira.

Capítulo 12. Be-Gut-Achtung!
Capítulo 13. Señales de tránsito.
Capítulo 14. Bestanden teórico. Fin de la segunda parte.
Capítulo 15. Reflexiones interexámenes.
Capítulo 16. Bestanden práctico.
Capítulo 17. ¡Recibida!
Apéndice 1. ¿No que sí?

jueves, mayo 22, 2008

Las mujeres alemanas gustan de vibradores de 21 centímetros. ¡Y de color rosa!

Esta entrada de blog es una mirada de descubrimiento a un país ensombrecido por algunos estereotipos. Es como si abriéramos la ventana de una casa en donde vemos quién está con quién en la cama, cómo se habla en la cocina, qué se ve en la tele, qué hay en el garaje y hasta cuánto tiempo pasa alguien en el baño.

Se trata de una encuesta divertida que hicieron diversos institutos alemanes sobre las conductas de su gente. Es el análisis más grande jamás hecho sobre la forma de ser de los teutones (nota: aquí no se incluye información bancaria, pues ésta está a cargo de Liechtenstein, ver información al respecto).

Por esta ventanita veremos más allá de cervezas, autos, tecnología, futbol y ecología. Veremos que a las chicas les gustan los vibradores de 21 centímetros y que los hombres alemanes son unos deprimidos y malos conductores.

Aquí dejo dos imágenes de la encuesta, traducida al inglés y publicada por Der Spiegel, pero para el caso que nadie haga click, aquí dejo algunos datos: el 73.6 por ciento de los alemanes muere en accidentes de auto (contra el 26.4 por ciento de mujeres). Y por si eso no fuera poco, a los hombres se les acaba la pila unos años antes, pues se mueren a los 76.6 años de edad, mientras que las mujeres a los 82.1 años.



Eso sí, a pesar de ser un país donde s epiensa en la igualdad y se vive en la democracia (aunque se cree que ésta no funciona) los hombres son los que ganan más lana y de los que se espera que siempre ganen más lana: en promedio reciben un salario bruto de 3 mil 700 euros, mientras que las mujeres casi 2 mil 800. Eso demuestra de paso que en uno de los países más avanzados del mundo, motor económico europeo, líder en exportaciones mundiales, también hay desigualdad social y laboral, ¡y mucho machismo!


Por lo que yo he llegado a conocer de los alemanes, mucho de esto es cierto (aunque todavía no puedo comprobar lo de los vibradores de 21 centímetros ni de color de rosa).

Y.

martes, mayo 13, 2008

Primavera caliente


Se dice que en Alemania habrá uno de los veranos más calientes y secos de la historia. Yo de entrada puedo decir que ya hay indicios de ello. Toda la semana pasada y sobre todo ayer lunes se vivió. Aquí pongo una muestra de estas altas temperaturas que nos aquejan:


Y.

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