En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 4. Un rescate de discoteca.

El sábado tomé mi curso de primeros auxilios. Me recordó a los días en que tenía que ir a hacer mi servicio militar. Levantarme a las siete de la mañana para estar unas ocho horas con personas que no conocía y con quienes tenía que practicar varias cosas.

Llegué con la pregunta de porqué tomar un curso cuando a lo largo de la vida he visto las diferentes técnicas, en el ejército, los scouts y la escuela. Al comenzar la clase nos dijeron que de acuerdo con la Ley, una persona que no presta ayuda de primeros auxilios es sujeta a dos años de cárcel y 25 mil euros de multa. Alles klar. Ni el café me había despertado tanto.

Dejé de pensar en soldaditos, café e incluso en la Wika. Toda la capacidad de mi memoria de disco duro y RAM estaba centrada en captar cada una de las palabras de nuestro instructor de 26 años. Me había inyectado miedo. Y eso es característico de Alemania, porque antes que tener miedo de un accidente o de ver a un accidentado, hay que tener miedo de la Ley. El factor humano queda un poco de lado.

Otra muestra de esto es que para brindar los primeros auxilios a una persona, según nuestro anti-baywatcher profesor, hay que aplicar el principio de la disco: ansehen, ansprechen, anfassen, o sea mirar, abordar y tocar. Claro, así de fácil.

A final de cuentas, el curso me dejó algo: no quiero ser una persona que rescata a otras sólo por obligación.

Capítulo 1. Una verdadera prueba de alemanidad.
Capítulo 2. La ¿aceptación?
Capítulo 3. La carta.
En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 4. Un rescate de discoteca. En busca de una licencia de manejo alemana. Capítulo 4. Un rescate de discoteca. Reviewed by Yaotzin Botello on 7/02/2007 11:09:00 AM Rating: 5

2 comments

Leonardo said...

¡Cómo! ¿hiciste servicio militar en México? Ni siquiera es necesario dar una lana. Basta con estar a las vivas y llegar temprano a registrarte para asegurar la bendita bola negra.

No dudo que ayudarías a las personas sin necesidad de ser obligado. No se puede esperar menos de una persona tan experimentada en los scouts, en el buceo, en las discos...

¡Qué bueno que vas prograsando con la licencia!

Marta Salazar said...

pobre de ti!

lo de a discotoca, por eso nunca me gustaron las discos alemanas...

te dió el certificado?

un abrazo!

Medidor