jueves, agosto 22, 2013

Mujeres, sexo y el búnker de Hitler


Llevo casi 10 años haciendo este blog y hasta ahora ha sido una gran experiencia. Es un escape a otros mundos: lugares, personas, ideas.

Empezó como un ejercicio personal para hablar de las cosas que me encuentro en un nuevo entorno. Y se ha convertido en una especie de diálogo entre varias personas que buscan saber algo de Alemania.

Estamos en el mismo canal.

Y gracias a las estadísticas que ofrece Google, el monstruo donde se aloja el lenguaje binario de este blog, puedo ver de dónde vienen las personas que me visitan, qué buscan, cuánto se quedan, a qué hora van al baño, qué pan comen, qué piensan, qué otras páginas visitan, y hasta puedo ver la cara que estás haciendo ahora.

No, no es cierto.

Broma.

Mala broma, sobre todo ahora que estamos en tiempos de PRISM y GCHQ. Las estadísticas me permiten ver sólo el país de procedencia y las palabras de búsqueda por las que las personas “caen” en las páginas de este blog. Y esto último es muy interesante.

A lo largo de estos casi 10 años, las palabras que traen más visitantes a este blog son “búnker de Hitler”. Es decir, una persona escribe eso en el buscador de Google y cae en mi blog. Después viene “sexo en Berlín”, luego “señales de tránsito en Berlín”, pero también “FKK”, “mujeres en Berlín”, o incluso más específico como “qué les gusta a las mujeres alemanas”, o “a las mujeres les gustan los dildos”, y “quién construyó el Muro de Berlín”.

Tenemos una mezcla histórico-sexual-vial.

Yo nunca me había planteado hacer un blog con ese corte, pero sí son temas que he tratado a lo largo de este tiempo. Y eso ha llevado a que mi blog aparezca de cuando en cuando en el índice de Google.

Si yo fuera un hombre de negocios, después de haber analizado esto: 1.- abriría un centro de información histórica que, bajo previo pago de suscripción, sería accesible a las personas que quieran saber más de Alemania; 2.- instalaría una tienda online de dildos y de las cosas que les gustan a las mujeres alemanas (con entrevistas --fotos y videos-- con mujeres alemanas para que los lectores se sientan más cerca de su objetivo). Es más, hasta haría una especie de “Parship latino-alemán” (muchos visitantes son de América Latina y España, aunque por ahí hay algunos perdidos de Rusia y Polonia) para que las personas encuentren a su pareja deseada online. Y 3.- ofrecería consultoría sobre las leyes de tránsito de Alemania y el procedimiento para sacar una licencia de manejo.

Sería una tienda un poco rara, pero un buen negocio.

Lo único es que no soy hombre de negocios. Soy un pobre periodista (¿o cómo era, periodista pobre?) que todavía cree en el sentido de informar y entretener a la gente con las historias de otro mundo.

No, no te rías.

Espero poder seguir con este no-negocio muchos años más y espero, sobre todo, que algunas palabras de búsqueda cambien.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

De verdad, no sé quien te dijo a ti que sabías escribir algo. Mucha confianza has de tener.

Miguel V. Lozoya

Anónimo dijo...

Maestro muy interesante como siempre. Sabes algo?, nunca es tarde para hacer los negocios. Como bien sabes lo de las señales de transito y las mujeres alemanas no es del todo mi fuerte ,pero para armar un simpático estanquillo cibernético contigo estoy puesto.
Abrazo

Virgilio Ruan

Enrique G de la G dijo...

Jajaja... ¿quién es ese buleador Lozoya?
Ahora guglearé "Yaotzin gay" a ver qué encuentro.

Yaotzin Botello dijo...

Sabe.

Alguien que tiene tanta confianza en escribir lo que escribe, como yo.

Y gracias maestro Virgilio, aquí te espero con tu negocio.

Anónimo dijo...

Como siempre, fantástico Yaotzin. Ahora bien: ¿cuando me vas a hacer caso y vas a armar un libro con tus crónicas? Piénsalo, cabrón. Los servidores se apagan, los libros permanecen.

Un abrazo desde Chilito,

Marco

Yaotzin Botello dijo...

Eso me gusta. Los servidores se apagan. Ya me estás convenciendo.

;)

Abrazo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...