sábado, marzo 12, 2016

El capitalismo destruye y mata.

Viejo edificio en el barrio berlinés de Prenzlauer Berg: "el capitalismo rige, destruye y mata".

Corría el año de 2009. Un amigo me ofrecía comprar su departamento. Eran 90 metros cuadrados en una calle bastante deseada en el barrio berlinés de Kreuzberg, la Falkensteinstrasse. "Págame lo que nos costó, 120 mil euros", me dijo entonces.

Pero mi escasa visión inmobiliaria, la comodidad en la que yo estaba sumergido, y sobre todo mi falta -o nula- liquidez, me hicieron decirle que no. Lo ignoré de tal modo, que meses después ni recordaba su oferta.

Años más tarde, 2011-2012, todo mundo hablaba de la burbuja inmobiliaria de Berlín. Los precios crecían como la espuma de la leche herventada. La gente estaba adquiriendo departamentos y edificios enteros por tres razones: 1.- porque Berlín se hacía más "sexy" y muchos querían simplemente vivir ahí; 2.- porque era atractivo hacer negocio con ellos, lo barato de los inmuebles "llamaba" a hacer más dinero con ellos, y muchos daneses y nórdicos lo aprovecharon; y 3.- porque gente de los entonces llamados "países en crisis" (los PIIGS, Portugal, Italia, Irlanda Grecia y España) buscaba salvar sus ahorros invirtiéndolos en Alemania, entonces y hasta ahora estable financieramente.

En 2012 entrevisté a una agente inmobiliaria, ella misma de Italia y ella misma una persona que tuvo que sacar su dinero de su país para salvaguardarlo. Su negocio florecía al grado que tuvo que meter a su familia y amigos en ello para que le ayudarán a comprar y administrar bienes inmuebles, sobre todo en Berlín. Después de la entrevista, se me antojaba ser parte del negocio. Y fue cuando me acordé de la oferta de mi amigo, así que le pregunté a esta agente en cuánto calculaba el precio de aquel departamento de la Falkensteinstrasse. Me contestó que por lo menos unos 300 mil euros. "Y subirá en los próximos años", añadió. Mi liquidez seguía igual, así que no podía ponerme a soñar, y más bien comencé a preocuparme para que esta escalada se detuviera. Los daños colaterales por la alta especulación de los bienes inmuebles los iba a empezar a sufrir cualquier gente.

Y más o menos así ha sido desde entonces.

Las rentas están por los cielos. En 2014 intenté mudarme dentro de este afamado barrio de Kreuzberg, y en uno vecino, Neukölln. El metro cuadrado para renta ya había subido de entre 6 y 7 euros con gastos de calefacción, a 12 y 13 euros en 10 años. Una agente inmobiliaria que me mostraba unos departamentos, otra diferente de la que entrevisté, me argumentó que la razón de la subida era una sola: "porque se trata de Neukölln", "porque se trata de Kreuzberg". Hipsterismo en su máxima expresión. Especulación al más puro estilo capitalista destructivo.

Y parece no tener fin.

Hace unos días visité a unos amigos en el barrio de Friedrichshain. Un barrio vecino a Kreuzberg y Neukölln que, después de haber padecido la falta de renovación de su época en Berlín del Este, y después de barrio Okupa, se ha estado renovando para convertirse en una zona burguesa y de nuevas familias modernas. Estos amigos compraron un departamento en uno de esos edificios renovados en 400 mil euros. Ahora el departamento vecino busca dueño por 900 mil euros (150 metros cuadrados).

"Nadie venía a ver el departamento", me dijo mi amigo. Con justa razón, añadí. Pero desde hace unos días ya han visto que hay grupos de gente interesados en ver el departamento. ¿La razón? Rebajaron el precio de venta a 800 mil euros.

¡100 mil euros de oferta!, lo que casi costaba un departamento de tamaño decente hace algunos años en Berlín.

3 comentarios:

Anita dijo...

Entre a leer porque me llamó la atención el titulo y me quede leyendo todo el blog. Es muy bueno viajar para abrir la cabeza. Muy bueno! Saludos

Fawdawi dijo...

¿Por qué no te vas a vivir a Celle? Es menos caro, valedor.

Yaotzin Botello dijo...

Gracias, pero no creo que sea la respuesta.

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