jueves, mayo 25, 2006

* ¡Fueron neonazis! Ajá, cuéntame uno de vaqueros.

Después de leer muchos periódicos, bueno, soy periodista, es parte de mi profesión, pero esta vez lo hice para documentar mejor un hecho, llegué a una conclusión: los neonazis odian a los extranjeros, pero un extranjero los ama para usarlos como coartada.

El domingo 14 de mayo un italiano que estaba en el popular barrio de Prenzlauer Berg, terminó en el hospital. Lo habían atacado unos neonazis. Bueno, eso dijo él. Las cosas después cambiarían de rumbo. Resultó que Gianni C. se cayó en las vías del metro de Alexander Platz (ni siquiera en la zona de Prenzlauer Berg) y se lesionó la rodilla. Estaba borracho. Y para él fue muy fácil decir que unos tipos lo atacaron después de preguntarle si era extranjero.

Los medios, los políticos, los académicos y una parte de la sociedad lanzaron un debate sobre los ataques hacia los extranjeros en Alemania. ¡Debería de haber más protección para los extranjeros!, ¡cómo es que eso sigue pasando en Alemania!, ¡debería de haber un castigo más fuerte para grupos neonazis!, ¡¿cómo es que eso puede pasar en la zona más turística, de moda, juvenil y alternativa de Berlín, el barrio de Prenzlauer Berg?! Fueron algunas cosas que se dijeron.

Yo no digo que no se castigue a los neonazis, claro que lo merecen y es claro que Alemania no ha hecho nada ni a corto ni a largo plazo para erradicar estas fuerzas subterráneas que reivindican los principios prehistóricos del Nacionalsocialismo, las cuales se acentuaron con la Unificación Alemana, y no sólo en el Este, sino que también en el Oeste. Lo que pongo aquí en cuestión es la irresponsabilidad de un extranjero, de Gianni C. de decir que fue atacado por neonazis. ¿A quién se le ocurre decir semejante barbaridad en un país que vive con el castigo de ese recuerdo? ¿cómo alguien puede pensar que acusando a un neonazi va a redimir su estupidez de ponerse ebrio y caerse a las vías del metro? ¿es o no una irresponsabilidad?

Por si fuera poco, esa acusación se echó también al costal la popularidad del barrio de Prenzlauer Berg, ¡tan bonito sobre todo cuando viene Angelina Jolie a hacer sus compras ahí! Esa acusación llevó a no sé cuántas asociaciones extranjeras a declarar Prenzlauer Berg una zona de neonazis donde los extranjeros que vienen a la Copa del Mundo no deberían de meterse. ¡Por favor! que me cuenten uno de vaqueros. Lo peor es que sí hubo algunos inocentes que se lo creyeron. Yo soy moreno y me la paso en Prenzlauer Berg y nunca me ha pasado nada. Hay una zona de negros en la preciosa calle de Kastanienallee y nunca nadie los ha molestado.

Gianni C. ahora está en la cárcel y espera un juicio que le podría dar hasta dos años tras las rejas por esa mentirilla. Pobre de él, pero es que a los neonazis no se los toca de esa forma.

Es cierto que hay zonas peligrosas, como algunas pequeñas ciudades en el Este y otras en el Oeste. Contra esto sólo se puede decir a los extranjeros que vienen al Mundial que no vayan. Nombres de ciudades hay muchos, pero bastará con abstenerse de salir de las ciudades donde habrá partidos, porque en ellas los índices de ataques son más bajos que en pueblitos o las pequeñas ciudades de las que hablo.

¿Qué hace o debería de hacer Alemania para luchar/contrarrestar/apaciguar/eliminar/erradicar a los neonazis o a las fuerzas políticas de extrema derecha? es algo que el gobierno ni nadie ha podido contestar con certeza. Si se prohiben los partidos de derecha y se encarcela a todos los neonazis, entonces el debate será el atropello de la democracia y de la libertad de expresión.

Lo que se debe de evitar es que los políticos alemanes salgan a la luiz pública a decir que en sus estados o ciudades no hay ninguna presencia de neonazis. Eso es igual de irresponsable que inventarlos.

Yaotzin.

miércoles, mayo 17, 2006

* Se renta cuarto en Berlín, en la Kastanienallee, durante el Mundial de Futbol.

Estoy a favor de que la gente viva una experiencia completa en Berlín. Y lo mejor es rentar un cuarto con alemanes antes que pagar por un hotel.

Una colega periodista ofrece la renta de una recámara (de su compañera de piso) en la gran zona de Prenzlauer Berg, justo en la calle más popular de ahí, la Kastanienallee. Piso de madera, uso compartido de baño, lavadora, cocina e internet. La disponibilidad es entre el 1 de junio y el 31 de julio, o sea, ¡durante el Mundial de Futbol! y pagando 50 euros por día o negociando un precio si la estancia ers de una semana o de todo el tiempo que está disponible.

Para mayor información, escribir a kirsten.einfeldt@googlemail.com, y se puede hacer en español, inglés o, natürlich, alemán.

Yaotzin.

domingo, mayo 14, 2006

* Naco, Cutre, o lo que es lo mismo, Proll: un taco de ojo en Berlín.

Berlín tiene una particularidad que pocos hombres quieren aceptar: tiene mujeres bellas. No es algo que yo diga como hombre ni mucho menos como latino, quienes siempre nos sentimos más atraídos por lo extraño, lo contrario, lo inalcanzable, sino que es algo que sostengo después de haber tenido pláticas con amigos, amigas, mi novia y, por supuesto, después de haber hecho un sutil trabajo de campo como observador al pasearme por las calles de la ciudad.

Y sobre todo en primavera o verano.

Hoy lo comprobé de una forma desagradable. Abordé el S-Bahn, el tren metropolitano que cruza la ciudad funcionando como metro, en la estación de Alexander Platz. Me acababa de comprar una salchicha asada que me estaba comiendo muy lento para disfrutarla más. El olor de la mostaza picante antes de cada mordida siempre me hace salivar mucho y cuando masco el primer pedazo de la salchicha tengo una especie de orgasmo bucal que me hace olvidarme del mundo a mi alrededor. Es lo único que me distrae de lo que pasa en Berlín, pero lo que pasó a continuación me alejó de mi ritual semanal.

Antes de que se cerraran las puertas del S-Bahn me llamó la atención un tipo que se subió. Tenía la cara de Alejandro Toledo, el presidente de Perú, pero el peinado de El Puma, aquel mítico cantante venezolano de apellido Rodríguez. Me fijé en él no sólo porque fuera o pareciera latino, a quienes siempre veo con un gesto de hermandad, sino por la forma en que vio a una chica que entró antes que él. Parecía que con sus ojos se habría anclado a las nalgas de la mujer. Yo juraría que él estaba disfrutando su pesca tanto como yo mi salchicha. Y a pesar de ser tan indiscreto, la chica nunca se dio cuenta. Debo decir que ella no tenía un suculento trasero que valiera la pena siquiera una mirada de reojo, pero ahí estaba nuestro Toledo, ¿quién le iba a hacer creer lo contrario?

La mujer se quedó parada frente a las puertas del vagón y él se buscó un asiento ahí cerca, ahí frente, ahí donde pudiera ver de manera cómoda a su presa. Bajo, ruin, extremo. Naco, cutre, proll. La mostaza de mi salchicha casi se me cae al piso, tengo que dar una mordida. Veo a mi alrededor y nadie se da cuenta de de nuestro "Puma", sólo un señor ya entrado en años me mira de reojo quizás porque me estoy comiendo algo que hace apestar el vagón, aunque yo creo que los trenes apestan más cuando todos salen del trabajo, uf, terrible, París y el DF en domingos se quedan muy atrás. Llegamos a la otra estación y la chica se baja y, ¿qué creen? mi colega también. Por mi mente sólo pudo pasar un hecho: violación. Juraría que personas como ésta son las que van siguiendo a sus víctimas hasta que pasan por algún parque o lugar oscuro y entonces se pueden aprovechar de ellas. Y lo hacen con la feroz fuerza que reunieron después de tantas masturbaciones mentales con no sé cuántos pares de nalgas. Así fue como actuaron los perversos niños de 13 años que atacaron el lunes pasado a una chica de 16 en un parque de Berlín, y quienes por ser menores de edad merecen a duras penas una especie de correccional que no significará un castigo suficiente.

Parecía entonces que el "Puma" se quedaría solo, pero entonces reaccionó rápido. Saltó de su asiento y ya estaba en el andén. Yo lo vi caminar y después desviarse ante la cantidad de gente en la que se perdió esta mujer. Después lo perdí. ¿Qué se puede hacer en estos casos? ¿denunciar al hombre que pierde su mirada en un par de tetas o de nalgas? de esos hay miles en mi país y en América Latina en general, yo los he visto en Colombia, Bolivia, Panamá, El Salvador, Guatemala y Costa Rica, y allá nadie los denuncia. ¿Podría haber sido de verdad un violador o sólo alguien fascinado por la belleza de las berlinesas? las chicas aquí son muchas rubias, trigueñas, delgadas, de bonitas facciones, sin maquillaje, con ropas originales, podrían conquistar a muchos hombres en la calle, sólo que los alemanes son muy civilizados o, a decir de mis colegas latinos, muy fríos porque ni una mirada le echan a estas linduras que se pasean solas por las calles.

Sin embargo, una vez una colega húngara me dijo que algo que extrañaba mucho de su país es que en Berlín nadie volteaba a verla. Y esta colega es muy guapa, tengo que decirlo.

Pero hay de miradas a miradas. Uno puede ver coquetamente a alguien más y ahí se quedó. Es más, se le puede quitar lo coqueto y sólo ver fugazmente lo que hay a nuestro alrededor, pero la pesca que hizo nuestro "Puma" era un exceso para mí, al grado que pensé en las causas de las violaciones. Y en Berlín sería algo fácil porque las mujeres no están acostumbradas a que alguien las esté viendo, lo que podría llevarlas aun descuido al caminar por zonas donde podrían peligrar más.

Me bajé del S-Bahn después de pensar sobre todo esto y, desde afuera, me di cuenta que el "Puma" seguía ahí. Estaba en otro asiento de otro vagón sufriendo la salida de tres pares traseros, quizás los últimos de su día, al menos esperé a que las puertas del S-Bahn le cortaran las anclas de sus ojos, mientras yo daba el último bocado a mi ya no tan deliciosa salchicha asada.

Yaotzin.

martes, mayo 09, 2006

* Test de ciudadanía (Metamorfosis 2).

Ahora que en Alemania está muy caliente esto del examen de ciudadanía, hay que hacer unas apostillas al respecto.

Yo no soy alemán ni he pretendido serlo. Hasta el momento no he ido a hacer fila para que me den una residencia alemana, ni un pasaporte alemán ni para que me cambien el color de piel o de cabello. Estoy feliz así. Bueno, sólo debo de aclarar que tampoco soy mujer y que por ahí alguien en los comentarios ya me estaba 'volteando'.

Sin embargo, los cambios ocurren. Ahora un colega mexicano me ofrece boletos gratis para ver a México en el Mundial y lo primero que le digo es... déjame pensarlo. Voy a la página de internet de la Deutsche Bahn y checo las conexiones de trenes desde Berlín para ver cuánto me voy a gastar, y si hay regresos programados y poco complicados desde las ciudades donde juega mi país. Vaya, sólo por ser México y futbol, cualquier fan, hasta yo en mis años mozos, habría tomado los boletos sin pensármelo. Pero ahora no, y mi pasión futbolera no pudo derrotar a mi razonamiento planeador.

Pero, ¿que no todo mundo debería de preocuparse por planear para que las cosas salgan bien? Sí, en la teoría, pero al menos los mexicanos no somos así. Y creo que muchos no somos así.

Basado en el métido empírico de dos años de trabajo en Alemania, yo propondría el siguiente examen de ciudadanía (Einbürgerungtest o prueba de la hamburguesa), ya que el actual es racista, clasista, chovinista y sólo hace enojar a aquellos que quieren venir a trabajar y ganar unos pocos euros:

1.- Si usted tiene que hacer un viaje de trabajo de un día a otra ciudad alemana, ¿hasta dónde llega su planeación?

a) dos semanas antes está marcado en el calendario de trabajo. Rechaza con anterioridad y parquedad todas las otras órdenes de trabajo de sus editores en jefe del periódico para el que trabaja porque entran en conflicto con el día del viaje. Verifica que su tarjeta de descuento de tren tenga la vigencia suficiente. Reserva un viaje que le permita llegar con dos o más horas de anticipación a su cita. Prepara la entrevista con una semana de anticipación. Se imprime un mapa del lugar de la cita y verifica todas las formas de llegar posibles (y de escape). Sabe cómo va a controlar su entrevista en tiempo e información. Y reza para que ese día alguien Grande traiga un buen clima que usted disfrutará en el tiempo que le quedará de sobra, tomándose un café y mirando al mundo entero con una sonrisa de "hoy todo me salió bien".

b) confía en que el sistema es bueno y el día del viaje se lanza de volada a la estación de tren, compra su boleto y en el viaje de dos horas prepara su entrevista de trabajo. Total, hay tiempo de sobra.


2.- Usted tiene hambre. Su estómago cruje. Hizo una parada en una panadería para comprar un sándwich pero se habían terminado. Tiene que llegar a la estación de tren a tomar uno que sale en 30 minutos. De la panadería son 4 minutos en tranvía a la estación o 20 caminando. Y la mujer que atiende le dice "ahora mismo le podría preparar uno, rapidito". ¿Qué hace usted?

a) usted le contesta a la panadera que sí, empieza a sacar el dinero del bolsillo y se imagina cómo irá camino a la estación mordiendo un delicioso sándwich con pan de semillas de calabaza con jamón que calmará su apetito feroz. Ya comprará una gaseosa en la estación o incluso en el tren.

b) usted mira el reloj, le pregunta a la panadera si sabe de pura casualidad si hay tiendas en la estación de tren (porque usted ya sabe que es una estación secundaria, no la principal), le dice que sí y amablemente rechaza la oferta del sándwich. Sale caminando a la estación del tranvía, llega en 4 minutos a la estación, verifica que su tren no tenga ningún atraso y pase por el andén que usted ya había previsto. Después se pasea por el mercado de comida y observa cuál tiene menos gente, cuál se ve menos sucio y en cuál sale más barato comprtar algo. Esto último en cuestión de segundos. Y al final agradece a la gente del Burger King por haber sido el establecimiento que se adaptó a sus necesidades.


Aclaración: Esta prueba de la hamburguesa es de interpretación propia, usted tiene que autocalificarse y decir si puede convertirse en ciudadano alemán.

Yaotzin.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...