viernes, enero 21, 2011

La "anti-palabra" del año

Foto con crédito para la DPA, tomada de internet.
Hace unos días salió una noticia difundida ampliamente: la “anti-palabra” del año, das Unwort des Jahres.

Desde que llegué a Alemania he visto que hay mucho interés por discutir el estado de la lengua alemana. Me tocaron reformas de escritura que, lamentablemente, yo no puedo aplicar del todo por mi falta de conocimiento detallado del alemán. Y entre toda esta discusión me he encontrado con estas “anti-palabras” del año que, como lo dice su nombre, son escogidas cada año.

Para la “anti-palabra” del año hay un jurado permanente de cuatro personas que tiene su asiento en la Universidad de Goethe (¿¿dónde más??), en Fráncfort del Meno (popularmente conocido como Frankfurt am Main, y si a estas vamos confieso que en mis textos periodísticos he llegado a traducir Mainz por Maguncia, pero esto es otro tema).

Los miembros de este jurado son “científicos de la lengua”, como dice la traducción literal de la profesión en alemán (Sprachwissenschaftler), lingüistas, pues, y cada año los acompañan dos miembros no permanentes que pueden ser periodistas, autores, literatos o cualquier otro ser que trabaje como albañil o productor de la lengua.

El comité existe desde 1991 y busca palabras y expresiones de la lengua alemana que, en el ámbito público, sean desmedidas o que incluso “atropellen los derechos humanos”.

Aquí su justificación: “con la ‘anti-palabra‘ del año se busca que haya humanidad y una adecuación objetiva en el uso público del idioma alemán. Para este fin se criticarán (n.r. o censurarán, como dice otra traducción del verbo ‘rügen’) cada año las palabras o expresiones de la actual comunicación pública que falten a la convivencia humana y la adecuación objetiva. La más clara equivocación lingüística será señalada como la “anti-palabra” del año, pero también otras palabras y expresiones podrán ser criticadas al mismo tiempo. Se considerarán todos los campos de la comunicación pública, como política, la administración pública, la economía y la ciencia, entre otras. Estas críticas deben ser tomadas en cuenta para hacer una reflexión más crítica del idioma, por lo que toda posición de censura (n.r. con todo el tenor de la palabra) queda fuera (…) Cada ciudadano puede hacer propuestas.

Desde 1994 hay un envío de unas 1,800 palabras y expresiones en promedio y además desde 1999 Austria también implantó su “anti-palabra” del año. Suiza lo hizo en 2003.

Y para este 2010 la “anti-palabra” del año fue ‘Alternativlos’, que traducido al español sería algo como ‘sin alternativas’. La razón que dio el jurado por haber escogido esta palabra fue que “se trata de un argumento que se mata a sí mismo. Con esa palabra se quita la posibilidad de que haya más opciones después de haber tomado una decisión, y de que no es necesaria una discusión al respecto. Esto lleva a que aumente el malestar del pueblo hacia la política”.

La palabra ‘Alternativlos‘ es usada por los políticos alemanes y justo para las ayudas financieras que Alemania gestionó para Grecia la palabra fue usada por la canciller Angela Merkel: Se dará ayuda a Grecia ‘sin alternativas’. Esta política de ayuda a Grecia y hacia el Euro ha causado mucho malestar en la política, aunque ciertamente mucho más allá del uso de la palabra.

A ver si ayuda esta crítica.

1 comentario:

Donovan Landa dijo...

Muy interesante, deberíamos tener en México un sistema para ir eliminando términos como el que mencioflartifnas

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