lunes, noviembre 08, 2010

¡A por el Castor!

Estaba leyendo una noticia sobre el transporte de residuos nucleares en el portal de la Deutsche Welle en español cuando experimenté un desajuste fonético. 

Copio y pego el momento en que me encontraba para que los lectores se pongan al parejo:
“(…) el “partido pudín”, lo llama el semanario Spiegel en alusión a la impresión de que se tambalea tratando de quedar bien con todos.
A por Berlín
Por último, Los Verdes acaban de proponerse la conquista de la capital germana: “estoy preparada, me postulo como candidata a alcaldesa de Berlín”, anunció Renate Künast, jefa del
Por último, Los Verdes acaban de proponerse la conquista de la capital germana:
Por último, Los Verdes acaban de (…)”
Me di cuenta que no podía continuar. Comencé el párrafo una y otra vez porque perdí la concentración. Ese “a por” del subtítulo me hizo un ruido terrible y yo tengo el problema de tratar con el más cuidado posible mi lengua y de, además, apreciar su sonoridad. Con cualquiera. Aquí fue cuando escuché el disco rayarse.

En general he adoptado una posición tolerante ante varias formas de escritura de los idiomas. Sobre todo cuando es una traspolación del idioma hablado. Eso distingue de manera particular a las comunidades y hace que los idiomas vayan evolucionando. Eso es lo rico de nuestro serhumanismo. Pero este “a por” sí me desquició esta mañana. Pensé que en el sitio en español de la Deutsche Welle se tendría que utilizar un español estándar y no que cada redactor deje su huella con su lenguaje. Primero pensé en mandar una queja, pero primero me puse a investigar un poco sobre lo que es clasificado como “solecismo”. Esto fue lo que encontré.

Primero, una definición de lo que en la página de la “Wikilengua española” es nombrada como “locución adverbial”:
Locución adverbial que enlaza con el destino físico u objeto asociado a la acción del verbo que la antecede, que suele ser de movimiento (ir, volver, venir, regresar, acercarse, marcharse. etc.) y significa en busca de.
Este uso es propio de España, pues en América solo se usa por.
La norma tradicional indica que la fórmula correcta es por (voy por el pan), pero el uso real de España ha consagrado a por. No es difícil encontrar ejemplos en los que por resulta ambiguo o incluso expresa, para los hablantes que hacen la distinción, un significado completamente distinto del pretendido:
Ø Vengo a por ti (he venido a recogerte) / Vengo por ti (si he venido es porque tú estás aquí, y no habría venido si no estuvieras).
Ø Iré por el pastel (me presentaré en aquella fiesta porque darán una tarta muy rica) / Iré a por el pastel (me pasaré a recogerlo de la pastelería).
Ø Me marcho por la puerta (abandono la sala) / Me marcho a por la puerta (soy el carpintero y me voy en mi furgoneta a recoger el material).
Ø Voy por la puerta del garaje (estoy saliendo del garaje de mi casa) / Voy a por la puerta del garaje (soy el cerrajero y voy a cargar la puerta metálica en el camión para instalarla).
Va. Me queda claro el uso. Pero sigo pensando que se trata de una economía del lenguaje como la que vivimos ahora con los mensajes electrónicos. La doble preposición se podría ahorrar escribiendo una frase más larga, explicativa. Y entonces me encontré con esta columna, que pongo aquí abajo, que aparece en un diario local de Colombia. La columna es escrita por Efraim Osorio López y esta entrada en particular data de enero del 2010:
“(…) Salud Hernández, columnista de El Tiempo, tiene la cédula de ciudadanía colombiana, pero es española de pura cepa, o ‘de nación’, locución que le gustaba mucho a Berceo, Bernardo Cano García. Por eso, por ser española, redacta así: “Que permitan que Piedad vaya a por ellos” (XII-27-09), que es como decir “voy a por mi celular”. El castellano admite la combinación de preposiciones, verbigracia, ‘para con el prójimo’, ‘resucitó de entre los muertos’, ‘huyó por entre los matorrales’, ‘lisiado de por vida’, etc.; pero, para el oído de quienes no nacimos en España, es disonante la combinación ‘a por’, que la Academia de la Lengua siempre consideró solecismo, como está asentado en la gramática de 1931. Sin decir ‘ríos de tinta’, se puede afirmar que es mucha la que se ha gastado sobre esta combinación, algunos litros para defenderla, otros, para vapulearla. En su Diccionario de Dudas, el reconocido gramático español Manuel Seco, después de transcribir la enseñanza de la Academia, dice: “No hay, sin embargo, razón seria para censurar este uso, tan legítimo como otras combinaciones de preposiciones (…) nunca repudiadas por los gramáticos. ‘A por’ ya fue defendido por Unamuno y Benavente, y también por Casares, a pesar de las reservas de muchos escritores y hablantes”. Importantísimos los tres, ciertamente, pero españoles. Para éstos y para quienes defienden la construcción ‘a por’, incluido el muy erudito Emilio M. Martínez Amador, no hay argumento alguno que sirva para quitarle a la preposición ‘a’ el derecho de unirse a otras preposiciones, como lo tienen las preposiciones ‘de’, ‘para’ y ‘por’, según los ejemplos dados antes. Alegan, por ejemplo, que es distinto decir “fui a esa reunión por mi mujer” (porque ella insistió, digamos) que “fui a esa reunión a por mi mujer” (a recogerla). ¿Tendrán la razón? De todas maneras, el señor Martínez Amador, después de gastar no sé cuántas onzas de tinta en su apología del ‘a por’, suplica: “Y dígase, en su vista, si no vale la pena de rogar a la Academia que levante el entredicho” (Mega Gramatical y Dudas del Idioma). ¿Atendería esta petición la Nueva Gramática de la Academia de la Lengua? Lo veremos cuando llegue a Palabras, la tradicional librería de don Germán Velásquez.”
Cuando empecé a hacer mi blog, un amigo periodista de México me pidió dejar de escribir en “mexicano”, llamando así a las palabras o frases que uso y que aprendí así en el país en que crecí. Por supuesto que no le hice caso y por lo que veo nadie se ha quejado del uso de mi idioma. Sólo espero que mi desajuste con el “a por” pueda ser modificado pronto.

Y para seguir con el transporte de residuos nucleares, aquí está un mapa donde se puede ir siguiendo, en vivo, la actividad de los ciudadanos periodistas que reportan en vivo vía Twitter, sólo que en Alemán:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

a por culo al a por

Andy dijo...

Yaotzin, a mi se me ha rayado el disco varias veces escuchando a los españoles. Claro que aquí te refieres a un medio escrito. Bueno, la verdad es que también se me ha rayado el disco varias veces leyendo a los españoles.

Y sí, tu blog tiene expresiones muy mexicanas en algunos post, es verdad. Recuerdo una en particular: "y le dijeron que ni madres que hay trabajo" Creo que fue en un post sobre la crisis laborar en Berlín, o algo relacionado. La verdad es que me "descojone", perdón quiero decir me reí un rato. Es que algunas expresiones mexicanas me resultan simpáticas. No estoy diciendo que me burlo de esas expresiones, todo lo contrario, las disfruto cada vez que las encuentro en tus post, porque eso condimenta con humor las historias de este blog. En mi opinión no cambies eso. Pero bueno es tu blog, queda a tu criterio.

PD: Sí Deutsche Welle necesita un corrector de estilo para sus publicaciones en español, me apunto.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...