martes, marzo 22, 2011

El dedo medio y el médico militar alemán

Foto tomada de la tienda
en línea Head Shop
-A ver, hágame pito
-¿Perdón?
-Haga pito. ¿No sabe cómo hacer pito?
-¿A-a-así?
-¡Exacto! Sólo levante un poco más el dedo medio para que se vea mejor.

El doctor cubre entonces con un plástico los dedos doblados, esos que, Arzt dixit, serían los huevos del pito. Deja el dedo medio erecto, toma aguja e hilo, y comienza a coser la arteria dañada.

“Con su cuchillo nuevo este día el paciente se rebanó las cúpulas de los dedos 2 y 3 al estar cortando chiles picantes, padecía de un sangrado abundante y por eso fue traído a emergencias del hospital militar”, decía el reporte del médico militar.

El paciente fui yo (ahora escribo con el dedo anular, una secreta habilidad que apenas descubrí) y el reporte parecía más bien un cliché: "¿un mexicano cortándose los dedos con su nueva arma al hacer un guacamole picante?", intuyó mi médico de cabecera al leerlo. Y lanzó una carcajada que hasta a mí me hizo pensar en el Speedy Gonzales que los alemanes ven en los mexicanos.

Algunos mexicanos sí extrañamos nuestros sagrados alimentos, a algunos sí nos gusta el picante y, sí, algunos somos tontos al cocinar con cuchillos de manufactura artesanal alemana.

Lo bueno de esto, según mi médico de cabecera, es que los militares escriben mejores reportes de enfermos. Descripciones detalladas, palabras en latín (en el resto del reporte) y abundancia en hechos. “Si vieras los reportes de los otros hospitales”, me dice con un enorme gesto de desaprobación, el mismo que yo hacía cuando me estaba despegando la venda de la herida para cambiarla.

Sólo por eso, el buen manejo del lenguaje y de paso su buen humor, le perdono a los militares cualquier descripción caricaturesca que se pueda interpretar de mi reporte. "Hágame pito, por favor", jeje, claro, "pito" en español de México, "Stinkefinger" en alemán, "Give a finger" en inglés o "Doigt d'honneur" en francés, como quiera que sea, nunca nadie de una forma tan amable como aquel médico militar.

Ya después los invito a un guacamole, pero sin cúpulas digitales.

lunes, marzo 21, 2011

Disco, disco, Mauerdisco

video Berlín es una pirámide del sol en sí misma. Sólo que en Berlín no tiene que ser 21 de marzo. Tampoco se tienen que subir cientos de peldaños estrechos. Aquí el sol sale y la gente sale a hacerle fiesta.

Ayer domingo ya se pronosticaba un buen clima. En Facebook la organización del Sonntagskaraoke ya hacía su primer llamado: “looking good out there”. El Sonntagskaraoke es últimamente la actividad que por excelencia marca al Mauerpark. Cientos de personas se reúnen en un anfiteatro al aire libre en un parque por donde todavía se ve el Muro de Berlín. Y sí, se canta karaoke. Normalmente se hace en verano, pero el pasado otoño, cuando había buen clima, ya se organizaba. Ahora con esta primavera adelantada, sol brillante pero a unos grados bajo cero a la sombra, también se ha estado organizando.

Pero el karaoke ya no lo es todo. El camarada E hizo el segundo llamado del día: “ambientazo”. Él y otro centenar de personas estaban bailando en una disco que desafiaba todas las leyes no escritas de la fiesta: al aire libre con un aire que quemaba la cara de lo frío; tecno sobre pasto y con chamarras y gorros; domingo por la tarde; fuera del manto de la oscuridad excitante; ¡y al lado del famoso Sonntagskaraoke! Pero, ¡qué bah!, las fiestas en Berlín se construyen sus propias leyes.

Podrían ser los rescoldos de la Loveparade, la competencia del Sonntagskaraoke o tan sólo un constante festejo al adorado sol en Berlín.

miércoles, marzo 16, 2011

‘Muamalgadafi’, el omnipresente

Ayer estaba escribiendo un texto sobre Gadafi para mi periódico. Era sobre una entrevista con la televisión alemana en donde el dictador libio dice cosas como “¿qué hice para decepcionar a Occidente?”. También niega que haya guerra y muertos civiles, es una “cosa pequeñita”, dice. Por ahí anda el texto.

Yo lo traigo ahora a colación porque cuando vi mi texto publicado, el apellido del dictador se leía con doble “d”, y no con una, como yo lo había escrito. Los editores lo cambiaron. Me había parecido que se escribía con una sola “d”, pero creo que me confundí. Y no es para menos. Después de un rápido escaneo a los medios que monitoreo me encontré con que el nombre del dictador, nombre de pila y apellido, no está escrito bajo ninguna regla ortográfica.

Es decir, Gadafi no sólo es un dictador de facto, sino que está presente en cualquier combinación que se haga con las letras que integran su nombre. Desafía a los terrícolas, le dice al chaparrón Sarkozy que está loco y además es omnipresente.

Para escribir textos en un periódico donde haya que traducir nombres propios, uno puede encontrar  traducciones estándar en la red. Los medios de información de un idioma concuerdan generalmente en un nombre. Pero esta vez el nombre de Gadafi cambia por idioma, cultura y, al parecer, hasta por orientación política del medio. Aquí un breve recuento de lo que encontré.

En los medios estadounidenses se leen tres variaciones: mientras que el New York Times dice Muammar el-Qaddafi, el Washington Post escribe Moammar Gaddafi. Sólo el Huffington Post y el Wall Street Journal (yo leí la versión en español de éste) lo escriben como Moammar Gadhafi. La agencia de noticias AP escribe en un cable en español Moamar Gadafi.

El mundo francés y alemán parecen estar más de acuerdo. Tanto Le Monde como los canadienses Radio Canada y Le Devoir escriben la versión larga del dictador: Mouammar Kadhafi. En Alemania sólo hay pequeñas minucias que hacen la diferencia. Mientras el TAZ, el Süddeutsche Zeitung y el Handelsblatt escriben Muammar al-Gaddafi, el Tagesspiegel le quita el guión, Muammar al Gaddafi, y el Frankfurter Allgemeine le cambia el artículo de su apodo / profesión: Muammar el Gaddafi.

En donde encontré más desacuerdo es en el mundo hispanohablante: mientras Televisa difunde información de la agencia EFE como Muamar al Gadafi, los diarios mexicanos Reforma y El Universal escriben Muammar Gaddafi y la revista mexicana Proceso Muamar El Gadafi. Los diarios españoles El País, ABC y La Vanguardia se unifican con Muamar el Gadafi (casi como la agencia EFE), y donde hay un desentono más fuerte es en los diarios argentinos: La Nación escribe Muammar Khadafy y Clarín Muammar Kadafi.

¿Cómo se hacen unificaciones mediáticas?

martes, marzo 08, 2011

Documentales: México y Presunto Culpable. Y Cassez

El fin de semana me vi una cinta llamada Presunto Culpable. Y desde entonces estoy muy conmovido. La sufrí con la Wika, la compartí con mis amigos y la discutí con otros amigos y mi familia en México.

No se trata de algo nuevo. Eso quedó claro cuando lo discutí con gente de México. La gente ahí está harta de ver lo putrefacto del sistema mexicano. Y ¿cómo no? Sólo que L me dio un ejemplo más contundente: un amigo suyo fue sentenciado por complicidad en un doble homicidio. Aunque el culpable, confeso, estaba ya tras las rejas.

Presunto Culpable, la cinta, va de un joven mexicano que es culpado de un asesinato en el barrio de Iztapalapa. Fue detenido en la escena de los hechos, pero una semana después, con la declaración –falseada- de un testigo, y con pruebas –también de testigos- que indicaban todo menos que él había podido estar en la escena del crimen al momento de éste. La cinta muestra el proceso de Toño, el presunto culpable, mientras se ampara. Pero gracias a que es un documental, en donde las cámaras graban todo el proceso, todas las irregularidades que vemos del justicia mexicano quedan evidentes hasta que el mismo documental es utilizado como prueba para liberarlo.

Una historia de justicia, no de injusticias, como alguien por ahí me dijo, tratando de evadir querer ver un filme más de dolor.

Es cierto. Los documentales pueden ser dolorosos, pero gracias a ellos podemos ver cosas de la realidad que ya no leemos en los periódicos, que no vemos en los libros (algunas veces a manera de novela), y que tampoco pasan en la televisión. Y aunque van en contra de uno de los principios originales del cine, y de lo que dicen los críticos españoles, que es entretener, creo que vale mucho la pena hacer y ver buenos documentales.

Hoy martes me despierto con la noticia de que Presunto Culpable ya desapareció de las carteleras de México. La película fue impugnada porque distribuía sin permiso las imágenes de algunas personas, algo que en México ya se calificó de censura. Después de ver cómo es la protección de la imagen personal en Alemania, sí creo que haya sido justo impugnar la película, pero también creo que la persona que impugnó, el primo del asesinado y único testigo por el que Toño, el protagonista, se va a la cárcel, es alguien que esconde intereses oscuros. Primero, al primo nunca se lo ve decir una línea coherente en sus declaraciones y, segundo, al primo se lo ve más coludido con la policía judicial, a todas luces corrompida. Esto sí puede ser un buen tema a discutir, pues las imágenes de las personas se graban en lugares públicos, pero después se usan para distribuir un filme comercial.

En fin, la idea de este post es retroalimentar el de Enrique, y el de decir que la cinta da mucho que pensar y pone una plataforma para ayudar. No sólo el dinero de la cinta se iría a una fundación para ayudar a gente en sus juicios, sino que a partir del filme se impulsaría reformar la forma de juzgar, tratando de eliminar las incoherencias (careos entre presuntos culpables y testigos; juicios en la cárcel; detenciones arbitrarias; encarcelamiento con sólo base en testigos; falta de levantamiento de pruebas científicas) e impulsando los juicios orales y videograbados. Presunto Culpable es una ONG que está enfocando estos esfuerzos.

Y esto abriría el tema de Florence Cassez, la francesa detenida y acusada de complicidad en secuestro (por lo que le dieron 60 años, mientras que por asesinatos o presuntos asesinatos se dan 20 años), y por la que tanto se han peleado los países México y Francia: la única evidencia por la que la mujer está en la cárcel es porque supuestamente se la vio con un secuestrador (Israel Vallarta) y porque después las televisoras escenificaron el crimen (ojo, no digo que no sea culpable de algún delito, tan sólo que no se hizo un juicio o levantamiento de pruebas justo).

La cinta Presunto Culpable ya no está en YouTube, pero parece que anda circulando en otras redes. Aquí dejo el video de una canción que hizo Toño, quien es también un rapero:

miércoles, marzo 02, 2011

James Franco: el artista que busca encontrarse en Berlín

© Peres Projects


Fue durante la Berlinale, el festival de cine de Berlín. Lo recuerdo bien. Yo estaba todavía atareado por entrevistas y algunas películas que te esclavizan en la butaca hasta el final. Y fue en esos días que se dio la noticia: James Franco viene a Berlín.

Por un momento pensé que se trataría de una buena noticia que reportar. A mi medio le fascinan las estrellas de cine y qué mejor que James Franco. Para mi sorpresa no se trató de James Franco el actor, el que vino a Berlín, sino de James Franco el artista. Ambos son la misma persona, sólo nosotros los terrícolas no lo podemos ver así.

James Franco, nominado al Oscar por su papel intrépido en 127 horas, estaría en Berlín dos semanas antes de la entrega de las estatuillas doradas. En aquel entonces tenía que prepararse, pero ahora sabemos que no ganó nada. Por ahí hasta sólo fue a dar lástima por el aburrimiento que se le veía, según lo describe mi colega David Garrido en su entrada de blog respectiva.

Pero, que no cunda el pánico, para eso hay galerías en Berlín. Y fue justamente la de Peres Projects, una sucursal de la de Los Ángeles, la que trajo la exhibición, una exhibición de la cual una parte se venía de mostrar en la galería Clocktower de Nueva York. ¿Por qué entonces Berlín? El galerista, Javier Peres, explica que aquí se podría apreciar mejor el trabajo artístico del actor. Bueno, del actor, guionista, productor, doctorando en literatura inglesa, y también recientemente escritor de 32 años de edad.


Y funcionó. Al ligar la apertura al festival de cine, Peres Projects logró jalar las cámaras de la alfombra roja un rato para su sede en Kreuzberg, un barrio chido y poca madre de Berlín (yo vivo al lado). James Franco vino, inauguró, se tomó unas fotos con el Hombre Araña y se fue. Y creo que tenía la misma cara de aburrido que describe el colega Garrido.

La exhibición se llama “The Dangerous Book Four Boys”, así, con esa “u” extra en la palabra “for”, algo que al español podría ser traducido, jugando con el lenguaje, como “El libro peligroso cuadra chicos”. El mismo Franco describe en el video de aquí arriba que el libro es como un manual para ser un niño. Y justo de eso va la muestra, de un conjunto de videos, dibujos, fotografías, esculturas e instalaciones hechos en los últimos cuatro años. Ahí se ve la experiencia de la niñez de Franco, lo que le atraía y, quizás, lo que le daba pavor.

Al estar en la galería uno tiene la impresión de estar en una muestra de grandes ligas, pero no sé, yo no lo puedo juzgar, no soy crítico de arte. Sí me pareció que explora las fantasías más torcidas del actor cuando era chico: incendios, fantasmas, cambios de personalidad. Y visto de esa forma quizás su papel como el hijo del Duende Verde en el Hombre Araña no le va nada mal. De acuerdo con el galerista, la exhibición fue inspirada por artistas como Paul McCarthy y el cineasta ‘underground’ Kenneth Anger.

En una entrevista el actor dijo que „necesitaba pintar durante la escuela secundaria como una forma de relajamiento (¡ya entonces!)” y para ello fue a una escuela privada de arte.

“The Dangerous Book Four Boys” se montó en las dos sucursales de Peres Projects en Berlín. Uno comienza el tour en la de Kreuzberg, y luego sigue al barrio de Mitte para terminarlo. Estará abierta hasta el 23 de abril próximo.

Habrá que ir siguiendo cómo se desarrolla James Franco en lo que hace. De entrada, en otoño pasado publicó su primer libro llamado “Palo Alto”, el cual recibió una crítica moderada del New York Times, donde el novelista Joshua Mohr escribe: “En pantalla, Franco toma riesgos. Sabe cómo animar y distinguir cada nuevo papel con pasiones soberanas, propensiones y matices. Eso es lo que, claro, un escritor debería de hacer”. Los diarios alemanes califican el libro como “pasable“, y va de pequeñas historias sobre jóvenes que llevan una vida monótona y de pequeños criminales.

Y si su doctorado en la Universidad de Yale (maestría en Bellas Artes por Columbia) no sólo le sirve para conquistar chicas, como le hace burla el comediante Jon Stewart en un video aquí abajo, pronto James Franco hará algo más que interpretar el papel de Lord Byron en la pantalla grande.

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