jueves, febrero 05, 2009

Berlinale 2009: el cine en la crisis

"¿Crisis? ¿cuál crisis?", dice tocándose los bolsillos el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, "aquí la única crisis es que los de Hollywood no encontrarán hospedaje".

De acuerdo con el director del Festival Internacional de Cine de Berlín, la Berlinale como se le conoce, la crisis financiera no ha tocado la industria del cine. Y está lejos de hacerlo. "Por primera vez en la historia rebasamos la marca de las 6 mil películas", se vanagloria Kosslick.

Ayer que estaba en una presentación del Mercado de Cine Europeo, que se realiza durante este festival, su directora Beki Probst, nos aseguró también que en tiempos de crisis lo que prefiere hacer la gente es estar en un lugar oscuro, de a dos, y disfrutar de una buena película.

¿Será cierto?

La Berlinale, que se realiza del 5 al 15 de febrero, o sea a partir de hoy, es una de las citas de la industria del cine más importantes del mundo. No le quito sus méritos a Sundance, Cannes y Venecia. Lo que hace buena a la Berlinale, y aquí le tomo la palabra a Beki Probst, es que el festival es bastante cultural y muy político. Aunque cultural es un término muy ambiguo, lo que quiero decir es que en las diferentes secciones del festival se escogen temáticas históricas y recientes, muchas veces con películas de arte y no de entretenimiento, y de bajo presupuesto, para mostrarnos lo que pasa o ha pasado en nuestro planeta.

Y aquí estamos.

La crisis financiera no pudo detener la Berlinale, sobre todo porque Alemania parece estar en plena forma, ya que el número de películas de este país, contadas las coproducciones, rompe récord esta vez con 90. Por eso Kosslick bromea y dice que la industria alemana acaparará los hoteles y departamentos de la capital alemana antes de que las estrellas de Hollywood lo hagan.

Lo político que caracteriza a la Berlinale sigue presente, a pesar de que el gobierno de George W. Bush ya salió, dice Kosslick. "Es cierto que en sus ocho años de gobierno, el festival se hizo todavía más político, pero es natural de Berlín y la tradición no se romperá", comenta. En años anteriores se manifestaron en la alfombra roja contra Bush luminarias como Spike Lee y George Clooney, además de haberse premiado películas como The Road to Guantánamo.

"Este año no hay películas muy críticas a un gobierno en especial, pero sí tenemos las que abordan los problemas mundiales", señala Kosslick, quien ya casi cumple ocho años al frente de este certamen fílmico alemán.

Todo comienza hoy con la película The International, de Tom Tykwer, estelarizada por Clive Owens y Naomi Watts, donde se toca el tema de los negocios sucios a gran escala con una crisis bancaria de fondo. También estará Mammoth, del sueco Lukas Moodysson, que es estelarizada por el actor mexicano Gael García y trata de cómo una familia de Nueva York sobrepasa las duras transformaciones que ha sufrido por causa de fuerzas globales. Ambas se presentan en la selección Oficial.

En una sección de cine culinario se presentará el documental Food Inc, de Robert Kenner, que aborda la producción mundial de comida, cómo los trabajos de migrantes latinoamericanos en hortalizas californianas que venden sus productos a Europa.

Un documental que ya causó sensación en Sundance y que será presentado aquí en la sección de Panorama se llama The Yes Men Fix de World, codirigida por Mike Bonnano, Andy Bichlbaum y Kurt Engfehr, este último editor de Bowling for Columbine y Fahrenheit 9/11. Es una especie de burla a las grandes compañías que han cometido desastres financieros y económicos, en donde sus realizadores fingen ser voceros de esas compañías y hacen anuncios de televisión, internet y conferencias en donde dicen que se arrepienten por los males que han causado.

El realizador inglés de The Road to Guantánamo, Michael Winterbottom, regresa a la Berlinale, esta vez con Mat Whitecross, con quien presentará The Shock Doctrine, basado en el reciente libro de Naomi Klein, en donde se critica el costo global del capitalismo de libre mercado.

Los documentales no podrían faltar y este año no se quedan atrás. El director brasileño José Padilha, que ganó en el 2008 el Oso de Oro con Tropa de Élite, ahora regresa con un retrato de la hambruna llamado Garapa, filmado a blanco y negro en el norte de Brasil. El español Chema Rodríguez se va a América del Sur para explorar el tráfico de personas con su documental Coyote, y el canadiense John Greyson muestra en Fig Trees a dos activistas del SIDA que cuentan los viacrucis para obtener medicinas para sus comunidades.

"El festival será un sismógrafo de la crisis", aseguró el director del festival, Dieter Kosslick, en referencia tanto a los temas que abordarán las películas provenientes de todo el mundo, como a la cuestión de si el espectador prefiere meterse en el cine mientras el mundo sufre una de sus peores crisis económicas de la historia.

Sin embargo, a pesar de lo gris que parece el panorama con las películas arriba descritas, Dieter Kosslick asegura que en esta 59 edición de la Berlinale la gente se reirá más y como muestra de ello está la Pantera Rosa 2, que se mostrará en la sección Oficial aunque fuera de competencia.

A ver qué tal se pone.

1 comentario:

Marta Salazar dijo...

gracias! a ver si nos sigues contando! Un abrazo!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...