El peso de la Ley

La otra vez andaba desesperado por conseguir un cigarro. Mis amigos ya me conocen por quitarles uno en una fiesta. O dos. O más. Pero esta vez estaba solo y necesitaba fumarme uno.

Caminé por las calles. Era tarde noche. Todos los negocios estaban abiertos. La gente iba a cenar o se preparaba para ir de antro. Pero últimamente ya no me siento tan cómodo pidiendo un cigarro a la gente en la calle. Una de las últimas veces que hice eso el tipo me dijo, ¿pero por qué?, cómprate los tuyos. Y yo le ofrecí 50 centavos para comprarle el pitillo ese.

En Alemania, como supongo en muchas partes de Europa, los cigarros son carísimos, 4 euros, 4,50 o hasta 5 la cajetilla, es decir hasta unos 85 pesos, comparando con México. Y me parece que la gente invierte muy consciente en el negocio del cáncer pulmonar. Una vez que pagas tu cajetilla te la quieres fumar hasta la muerte. Por eso muchas veces cuando uno pide un cigarro ofreces 20, 30 o hasta 50 centavos como yo. Hay gente que te dice, neeee, cómo; hay otros que te dicen, OK, bueno, como si fuera estúpido pagar hasta casi 3 veces más caro un cigarro. Y hay otros como el que yo encontré que de plano te castigan diciéndote un rotundo no.

Qué bueno que mis amigos me siguen tolerando.

Esta vez que estaba desesperado en la calle pensé que podría encontrar uno fácil. Con todas las tienditas abiertas imaginé que habría alguna que vendería cigarros sueltos. Como en México. Como en muchas partes del mundo. Es un negociazo con nosotros los que no compramos cajetillas completas. Tener 20 o 25 cigarros en la mano de golpe es un símbolo mortal.

Mi sorpresa fue que, después de visitar como 10 tienditas, tal era mi desesperación, nadie tenía cigarros sueltos. En la última me entrevisté al dueño. Un turco. ¿Por qué? le dije, si es un negociazo. Él no negó el dinero que se hacía con los cigarros sueltos. Porque durante mucho tiempo lo hizo. Pero, me dijo, la multa es más grande y por más que se saque dinero no alcanza para la multa. Son 5 mil euros los que uno tiene que pagar si Hacienda te descubre con el negocio de cigarros sueltos.

“Wenn Brief kommt, ruiniert”, dice, haciendo ver que en cuanto llegue la carta de Hacienda tendría que despedirse de su negocio.

Resulta que Hacienda se dio cuenta que muchas tienditas vendían cigarros sueltos y decidió amenazarlos. Y ahora todos cumplen con la Ley. De hecho recordé que en las visitas al resto de las tienditas varios tenderos se me adelantaban con la respuesta y con ojos muy abiertos me decían que no, como cuando le ofreces mordida abiertamente a un policía en México.

El resto de la noche pensé en una vietnamita que tiene su puesto en otro barrio de Berlín y que seguro sigue vendiendo cigarros sueltos. Los vietnamitas son los amos y señores del cigarro pirateado y vendido en partes en Berlín. Ahí es donde creo que el brazo de la Ley no ha llegado.
El peso de la Ley El peso de la Ley Reviewed by Yaotzin Botello on 10/08/2010 10:09:00 AM Rating: 5

3 comments

Andy said...

Pero ¿¿conseguiste el cigarro al fin??! No quedo claro :)

Yaotzin Botello said...

Jeje, no, después se me quitaron las ganas.

Carla Pedret said...

Aquí te habrían dado el cigarro. A lo mejor te habría costado un poquito, pero lo hubieras conseguido. Por cierto, ¿Y ese cambio de look del blog?

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