sábado, febrero 11, 2006

* Tras las cortinas de la Berlinale 2, Vargas Llosa es la nueva estrella del festival.

George Clooney dejó perplejos a los periodistas. No, especifico, a LAS periodistas.

En la conferencia de prensa que sucedió a la presentación de su película en el Festival de Berlín, Syriana, estuvo tanto Clooney como otros miembros de la producción a los que, obvio, nadie les hizo caso. Clooney era el objetivo. Las preguntas dejaron de ser periodísticas. Se levantó una chica que le dijo "yo sé que te gustan los martinis. Aquí tengo una botella, dime donde nos vemos al rato para poder bebérnosla".

Otra más, una lanzada latinoamericana, le dijo que le enseñaría la ciudad. "Bueno pues llévame a América Latina", todavía dijo Clooney, y entonces ella dijo, no, yo no vivo allá aunque soy de allá, vivo en París, y con gusto te muestro la ciudad.

Ayayayay, hasta donde ha llegado la decencia.

Yo no sé qué le habría preguntado... Y no sé qué me habría contestado.

Mientras me fui con unos colegas a entrevistar a Mario Vargas Llosa. Él presentará este sábado la película que adapta su novela, La Fiesta del Chivo, filmada por su primo, Luis Llosa. Y parece que causa gran expectación. "Hay que ver esa historia del dictador latinoamericano", dijo un periodista alemán, como si no hubiera tenido ya suficiente acá con Hitler, Stalin y Mussolini.

Bien, pues es más bien un homenaje a la literatura latinoamericana hecha película y presentada en festivales de gran envergadura, como lo es la Berlinale.

Vargas Llosa está feliz y tiene también a una fila de periodistas esperándole. Y si no fuera porque Clooney es coqueto y simpático, Vargas Llosa ya se lo habría llevado de calle.

Yaotzin.

No hay comentarios.:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...