* A un día del Mundial.

Fui con la señora de la tienda naturista de la esquina y me dio su consuetudinario saludo: "¿cómo ves el clima hoy?". A veces no me gusta entrar ahí en días nublados porque ya sé que me voy a tener que escuchar todas sus barbaridades, el huracán tiene la culpa, así no se puede vivir, mañana me voy a Mallorca, no hay nada como pasar unos días en Cuba, o necesito ya ir al psiquiátrico para que me quite esta depresión. Admito que esto último también lo podría decir yo. Quizás en unos años más.

Pero hoy brilla el sol. Ya empezó a hacerlo desde ayer. Parece que alguien escuchó las súplicas y lo compuso todo justo para la gran fiesta de futbol.

Y mi barrio se despertó más alegre. Bueno, algunas cosas cambiaron. Hoy hay una construcción en la esquina de mi calle y no hace más que confirmar ese espíritu constructor de Berlín. La ciudad es una Baustelle, una construcción. Y es permanente. Alexander Platz está irreconocible. Ha cambiado pero también sigue cambiando. Quién sabe cuándo terminarán.

Los turcos, sin que su equipo no está en el Mundial, siguen gritando en su club de la esquina. Están sumergidos en nubarrones de cigarro. Y si hace buen clima como hoy, fabrican su nube en la banqueta, justo donde está la Baustelle.

Yo también estoy alegre. Fui a cortarme el cabello a dos estaciones de metro a distancia y me encontré con unas peluqueras también alegres. Tengo que decir que primero pasé a una peluquería y, a pesar de que estaba vacía, la muchacha me miró y me dijo "¿le hago la cita para las 16:00 horas?". Eran las 10 de la mañana.

Me fui con las otras. Son unas chicas que cortan el pelo por 9 euros. Es una ganga. Lo lavan con un rico masaje, lo cortan como si fueran jardineras, te dejan que te lo seques tu mismo y ¡listo! Es lo que se llama Cut & Go en alemán. Pero sólo lo recomiendo a alguien más en casos de emergencia. Yo siempre voy porque el mío es siempre un caso de emergencia. Una vez me dejaron como turco, otra vez me dejaron como si me hubiera mordido unburro y hoy, bueno hoy creo que ha sido la mejor vez. Mi alemán ha mejorado mucho y pude explicar mejor. Aún así es de miedo ver cómo te aplican el oficio de jardinero arriba de las cejas.

Los periódicos ya no traen temas de racismo, aunque los casos siguen existiendo, tampoco hablan de los problemas de Hartz IV, ni más a fondo sobre la misión de los soldados alemanes al Congo. Sólo Klinsmann, Ballack y el resto.

Ya sólo falta un día. La gente ya no quiere ver a Goleo VI ni especulaciones sobre si juega o no Ballack. La gente quiere ver si es verdad que Alemania puede jugar al futbol. Los alemanes quieren gritar por fin y con más libertad Deut-schland, Deutsch-land, y ondear sus banderas a lo alto. El pasado está quedando enterrado. Sólo que Klinsmann tiene que cumplir.

Y por ahí se dice que si Klinsmann cumple, será un ejemplo para que la misma canciller realice más reformas sin miedo.

El futbol cambia todo. Hasta el clima. Unglaublich!

Yaotzin.
* A un día del Mundial. * A un día del Mundial. Reviewed by Yaotzin Botello on 6/08/2006 02:37:00 PM Rating: 5

1 comment

Ron Mader said...

Unglaublich!

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